(BUENOS AIRES).- “Me vendieron pescado podrido y lamentablemente tengo que decir que Radio Rivadavia no desvinculó a Daniel Avellaneda”, reconoció Florencia de la V al corregir el anuncio sobre la salida del periodista. La conductora admitió que la información inicial era incorrecta y cuestionó que Radio Rivadavia sostenga a un comunicador por sus dichos transfóbicos.
La publicación inicial había presentado como un hecho la desvinculación del periodista. “Finalmente Radio Rivadavia decidió desvincular a Daniel Avellaneda luego de sus dichos transfóbicos”, escribió Florencia de la V en su cuenta de X. El mensaje vinculó la supuesta decisión de la radio con las expresiones del comunicador y sumó una nueva controversia al enfrentamiento mediático y judicial entre ambos.
Daniel Avellaneda respondió al anuncio y negó que hubiera perdido su puesto en Radio Rivadavia. “No es cierto, no compren pescado podrido”, expresó el periodista deportivo. Además, descalificó la información como falsa y acusó a la conductora de ser poco seria, en una réplica dirigida tanto al contenido del mensaje como a la credibilidad de quien lo había publicado.
Avellaneda también calificó la información como “Fake news” y cuestionó el manejo de la situación. La respuesta del periodista deportivo se produjo después de que Florencia de la V atribuyera su presunta salida de Radio Rivadavia a sus dichos transfóbicos.
El video publicado después de la repercusión y del cruce de declaraciones corrigió el dato inicial. Florencia de la V explicó que había recibido información equivocada y confirmó que Radio Rivadavia no había desvinculado a Avellaneda. La admisión no cerró su planteo: la conductora usó el error para discutir qué responsabilidad asume un medio cuando decide sostener a un comunicador cuestionado por dichos transfóbicos.
Florencia de la V trasladó el foco del dato equivocado a la conducta de la emisora. “Y esto también es parte del problema, porque cuando un comunicador tiene dichos transfóbicos y un medio decide sostenerlo, ya el problema no son solo los dichos del comunicador, el problema también está en el medio que decide sostenerlo”, argumentó. Su crítica apuntó a quienes manejan los micrófonos y a quienes definen qué discursos se amplifican.
La conductora también rechazó que su posición pudiera leerse como un pedido de censura. “No se trata de cancelar a nadie. Se trata de entender que la libertad de expresión no significa que todo dé lo mismo ni que las palabras estén…”, sostuvo. En su descargo, planteó que las palabras generan consecuencias y que la discriminación no puede naturalizarse bajo el amparo de una simple opinión.
El planteo de Florencia de la V quedó centrado en la responsabilidad de los medios frente a los dichos de sus comunicadores. La conductora sostuvo que la discusión no debía limitarse a la expresión individual, sino que también debía alcanzar a la decisión de una emisora de mantener en su espacio a quien realizó esos comentarios.
El enfrentamiento mediático y judicial entre Florencia de la V y Daniel Avellaneda quedó atravesado por el señalamiento de dichos transfóbicos, una desmentida y la corrección posterior del anuncio. La conductora advirtió que seguirá posicionándose públicamente sobre el tema y cerró su mensaje con una definición: “Nuestros derechos, nuestra dignidad y nuestra identidad no están en discusión”. La continuidad anunciada quedó ligada a sus próximas intervenciones públicas, no a una desvinculación confirmada.

