ESPECTÁCULO

Flor de la V aclaró que Radio Rivadavia no echó a Avellaneda y no se guardó nada

 

Una rectificación pública reavivó el debate sobre los dichos transfóbicos y la responsabilidad de los medios.

 
Flor de la V
Flor de la V

(BUENOS AIRES).- “Me vendieron pescado podrido”, admitió Flor de la V, quien reconoció que Radio Rivadavia no desvinculó a Daniel Avellaneda. La conductora publicó un video después de que el periodista desmintiera el anuncio sobre su salida de la emisora. La aclaración corrigió públicamente una información que ella misma había difundido en su cuenta de X.

El episodio comenzó cuando Flor de la V anunció en su cuenta de X que Daniel Avellaneda había perdido su puesto en Radio Rivadavia AM630. La conductora vinculó esa supuesta decisión con los dichos transfóbicos del periodista y escribió: “Finalmente Radio Rivadavia decidió desvincular a Daniel Avellaneda luego de sus dichos transfóbicos”. El mensaje presentaba la salida como una consecuencia de esas declaraciones y ubicaba a la emisora en el centro de la discusión. La publicación también abrió un debate sobre la libertad de expresión y sobre la responsabilidad de los medios frente a los dichos de quienes trabajan en ellos.

Daniel Avellaneda respondió al anuncio y negó que hubiera perdido su puesto en la radio. En un mensaje, escribió: “No es cierto, no compren pescado podrido”. Además, calificó la versión como información falsa y consideró que la postura de la conductora era poco seria. La respuesta instaló el primer desmentido directo de la supuesta desvinculación y profundizó el cruce entre ambos.

Ante la repercusión y el cruce de declaraciones, Flor de la V publicó un video y reconoció que la información inicial era incorrecta. “Me vendieron pescado podrido y lamentablemente tengo que decir que Radio Rivadavia no desvinculó a Daniel Avellaneda”, expresó. Con esa frase, corrigió el dato sobre la situación laboral del periodista y confirmó que la emisora no había concretado la salida anunciada. En ese video, la conductora respondió públicamente al desmentido de Avellaneda y a la repercusión que había generado el anuncio.

Flor de la V no dio por cerrado el tema con la rectificación. En su descargo, sostuvo que la permanencia del periodista abría una discusión sobre la responsabilidad del medio que decide sostener a un comunicador cuestionado por dichos transfóbicos. “Y esto también es parte del problema, porque cuando un comunicador tiene dichos transfóbicos y un medio decide sostenerlo, ya el problema no son solo los dichos del comunicador, el problema también está en el medio que decide sostenerlo”, argumentó. Después de admitir el error, la conductora mantuvo el foco en la decisión de la emisora de mantener a Avellaneda.

La conductora también aclaró que no interpretaba el reclamo como censura. Planteó que las palabras generan consecuencias y que la discriminación no puede naturalizarse bajo el amparo de una simple opinión. En esa línea, había señalado: “No se trata de cancelar a nadie. Se trata de entender que la libertad de expresión no significa que todo dé lo mismo ni que las palabras estén…”. Su planteo mantuvo la discusión en torno a los límites de la libertad de expresión y a la responsabilidad de quienes manejan los micrófonos.

El cruce se inscribe en un enfrentamiento mediático y judicial entre Flor de la V y Daniel Avellaneda. La conductora advirtió que continuará posicionándose públicamente sobre el tema y cerró su descargo con una definición: “Nuestros derechos, nuestra dignidad y nuestra identidad no están en discusión”. Esa advertencia dejó planteada la continuidad de su postura pública frente al conflicto.