(BUENOS AIRES).- «Cuando era chico y me separaba de alguna novia, lo que hacía era escribir canciones y mandárselas grabadas en cassettes», contó Gustavo Cerati. Gustavo Cerati encontró en una de esas melodías adolescentes el riff que años después se convertiría en la base de «En la ciudad de la furia», uno de los clásicos de Soda Stereo. La historia de su composición empieza, así, mucho antes de que el tema llegara al disco.
El músico recordó que esa práctica también estaba ligada a los cortes amorosos: «Cuando era chico y me separaba de alguna novia, lo que hacía era escribir canciones y mandárselas grabadas en cassettes. Era mi manera más poderosa de tratar de revivir la relación, fuera o no posible. Y este es un ejemplo: el riff fundamental de ‘En la ciudad de la Furia’ debo haberlo hecho en la guitarra cuando tenía 13 o 14 años. Habrá sido para alguna ex novia…Este aspecto lo tengo muy presente, aunque ya no sé de que hablaba la canción original. Seguramente hablaba de otra cosa».
Gustavo Cerati explicó que la transformación de aquella melodía llegó cuando la convirtió en una canción de Soda Stereo: «lo que hicimos más tarde, el transformarla en una canción de Soda Stereo, fue escribir una letra tomando idea de personajes que yo dibujaba también de chico. Uno de ellos era Argos, especie de superhéroe medieval, una suerte de Icaro terrestre, por así decirlo. La canción fue compuesta en otra época muy temprana en la Argentina, en 1988 o 1989, en plena hiperinflación y furia desatada, así que no resultó nada difícil escribir sobre una ciudad de furia, que obviamente en este caso se refiere a Buenos Aires».
La canción quedó incluida en «Doble Vida», el cuarto álbum de estudio de Soda Stereo, lanzado en 1988. La letra construye una escena nocturna alrededor de un personaje alado que sobrevuela Buenos Aires, en una actividad solitaria que al mismo tiempo siente como una forma de conexión con los demás. Cuando llega el día, busca refugio ante el riesgo de que el sol derrita sus alas, como en el mito griego de Ícaro.
Cómo Soda Stereo llevó la composición a la pantalla
El videoclip trasladó esa atmósfera a imágenes en 1989, un año después del lanzamiento de «Doble Vida». Soda Stereo lo filmó bajo la dirección de Alfredo Lois, compañero de Cerati y Bosio cuando estudiaban Publicidad en la Universidad del Salvador. El video combina un blanco y negro lavado con un plano aéreo de Buenos Aires, edificios del centro y calles atestadas para reforzar el clima de sofocación.
Las escenas de interiores se filmaron en lo que hoy es Museum, cuando el lugar todavía era una fábrica abandonada de molinos de viento diseñada por Gustave Eiffel. En septiembre de 2007, Soda Stereo lo eligió para anunciar su regreso a los escenarios, después de diez años de la gira «El Último Concierto».
El impacto de la canción excedió su origen y su videoclip. El tema le valió a Soda Stereo la llegada a MTV a fines de los 80 y se consolidó como uno de los grandes clásicos del grupo. La última línea de la canción, «Me verás volver», se convirtió después en el lema de la gira de reunión anunciada en 2007.
