(BUENOS AIRES).- Mauro Icardi continúa en Buenos Aires junto a la China Suárez y sin club, a pocos días del cierre del mercado de pases. El 26 de agosto de 2026 surgió una posibilidad para que el delantero continúe su carrera en Brasil, con San Pablo como destino mencionado tras la lesión de Jonathan Calleri.
La desvinculación de Icardi del Galatasaray de Estambul había sido anunciada a través de las redes sociales. La salida se produjo sin un homenaje junto a los hinchas, por lo que el cierre de su etapa en el club turco quedó limitado a la comunicación de su alejamiento. Desde entonces, el delantero permanece sin equipo mientras busca definir su próximo paso profesional.
Jonathan Calleri, capitán de San Pablo, se lesionó el domingo durante la derrota que sufrió su equipo. La situación abrió la posibilidad de que se pierda los cuartos de final de la Copa Sudamericana. Esa eventual ausencia explica por qué la dirigencia del club brasileño comenzó a buscar un sustituto y por qué el nombre de Icardi apareció entre las alternativas.
La dirigencia de San Pablo estaría buscando un reemplazante para cubrir el lugar que podría dejar Calleri en esa instancia. El nombre de Icardi surgió en ese escenario como una opción para reforzar el plantel brasileño. La chance, sin embargo, todavía no equivale a una incorporación: el delantero continúa sin club y la posibilidad de sumarse al equipo no fue confirmada.
El principal obstáculo para concretar la operación es económico. Icardi tenía en Turquía un sueldo anual de diez millones de euros, una cifra que condiciona cualquier eventual negociación por su llegada a Brasil. Las expectativas salariales del delantero aparecen como el punto más complejo para San Pablo, que debería encontrar una fórmula capaz de acercar las partes.
La eventual llegada de Mauro Icardi a San Pablo dependería, además, de la evolución de la situación de Calleri y de las necesidades del equipo para los cuartos de final. Por ahora, el club brasileño solo aparece como una posibilidad vinculada a la búsqueda de un sustituto.
Los 33 años de Icardi y la cercanía del cierre del mercado agregan presión a una definición que todavía no llegó. El escenario también contempla que, a último momento, el delantero pueda firmar algún contrato para no quedar fuera del mercado. Esa posibilidad no está confirmada y se mantiene abierta mientras avanza la cuenta regresiva para encontrar un nuevo club.
El próximo paso para la carrera de Mauro Icardi es resolver si la opción de San Pablo puede convertirse en una incorporación antes del cierre del mercado. La decisión estará atravesada por la posible baja de Calleri en los cuartos de la Copa Sudamericana y por el salario anual que el delantero percibía en Turquía. Mientras tanto, Icardi permanece en Buenos Aires sin club y a la espera de una definición sobre su futuro deportivo.
