DEPORTES

La última noticia sobre Maxi Salas que impacta en River

 

El delantero no podrá enfrentar al Millonario y apuntó contra el club.

 
Maxi Salas
Maxi Salas

(BUENOS AIRES).- “Si le meto un gol a River no lo gritaría. Le tengo respeto a la gente, lo que pasó es extrafutbolístico”, dijo Maximiliano Salas. La frase, cargada de bronca, quedó anulada por una cláusula de su préstamo a Independiente Rivadavia que directamente le impide enfrentar a River en el Torneo Clausura.

Maxi Salas no podrá estar en el Monumental el 6 de septiembre, cuando el Millonario reciba a la Lepra. La misma restricción ya se aplicó con Ian Subiabre, cedido a Tigre, quien este sábado no jugará ante River en Victoria. En ambos casos se descartó una multa económica: fue un gesto entre clubes para cerrar las transferencias.

Las críticas de Salas al pasado reciente

Maxi Salas rompió el silencio tras salir del grupo de apartados que entrenaba en el predio de Cantilo. “Estoy enojado, se nos trató muy mal, creo que no merecíamos terminar así, apartados”, lanzó. Y detalló: “Nos llamó un día antes de la pretemporada Pablo Longoria, que mañana no teníamos que presentarnos, que volviéramos la semana que viene. Todo fue por teléfono”.

“No está bueno estar encerrado en un contenedor. A nadie le sirve que estemos encerrados ahí”, agregó Maxi Salas, y señaló que el único dirigente que se acercó fue Leo Ponzio. También cuestionó la falta de diálogo de Eduardo Coudet: la decisión de borrarlo, según el propio delantero, fue extra futbolística y no del técnico.

En Mendoza, el clima es otro. Daniel Vila, presidente de Independiente Rivadavia, lo recibió con los brazos abiertos: “Recién llego a Mendoza y estuve con él. La primera vez que lo vi. Lo noté feliz, contento, con muchas ganas de jugar. Sonriente”, contó en diálogo con El Destape Deportes. Y marcó diferencias: “No hemos tenido ninguna circunstancia parecida, pero cada uno tiene su estilo. El nuestro es este. Los jugadores que vienen son bien recibidos y los que se van, se van por la puerta grande”.

El acuerdo de cesión de Maxi Salas es por un año, sin cargo y con una opción de compra fijada en 4 millones de dólares por el 50% del pase. River había desembolsado 8 millones de euros netos (cerca de 9,5 millones de dólares con impuestos) para comprarlo a Racing apenas doce meses atrás, una inversión que nunca rindió en la cancha.

Maxi Salas ya se prepara para el gran desafío del semestre: la Copa Libertadores con Independiente Rivadavia. El cruce ante River recién será el 6 de septiembre, con el delantero mirándolo desde afuera por la cláusula que lo ata. “Si le meto un gol a River no lo gritaría”, había dicho; ahora ni siquiera podrá intentarlo.