(BUENOS AIRES).- “Estoy muy enojado con River, nos trataron muy mal”, afirmó Maxi Salas tras romper el silencio sobre su salida del club. El delantero correntino, que estaba apartado del plantel profesional desde el 16 de junio, fue cedido a préstamo a Independiente Rivadavia de Mendoza por un año, sin cargo y con una opción de compra de 4 millones de dólares.
Salas describió las condiciones en las que él y sus compañeros marginados entrenaron durante semanas en el predio de Cantilo. “No está bueno estar ahí, encerrado en un container, esa es la realidad”, contó. El espacio todavía no tiene vestuarios y los futbolistas fueron alojados en un container. La decisión la comunicó Pablo Longoria, el director deportivo, mediante un llamado telefónico el día anterior al inicio de la pretemporada. “El único que nos vino a visitar fue Ponzio, ningún dirigente ni nadie del cuerpo técnico”, remarcó el delantero.
Salas sostuvo que la determinación de apartarlos vino de la cúpula dirigencial y no del entrenador Eduardo Coudet. “Fueron decisiones de arriba, no del DT”, explicó. Sin embargo, le reprochó al Chacho no haberse acercado a los jugadores: “Me hubiera gustado que Coudet nos dijera lo que pasó”.
“Jugué un solo partido en mi posición”
Más allá de las formas del apartamiento, Salas también apuntó contra las decisiones tácticas del técnico. “Jugué un solo partido en mi posición”, lamentó el atacante, que había llegado a River en julio de 2025 desde Racing. Con Coudet fue utilizado principalmente como centrodelantero, un rol en el que no se siente cómodo porque rinde más por afuera que por el centro. “En los últimos dos meses no me sentí jugador”, agregó.
En total, Salas disputó 37 partidos con la camiseta de River, con 7 goles y 2 asistencias. Su última presentación oficial fue el 27 de mayo ante Blooming, por la Copa Sudamericana: abrió el marcador en la goleada 3-0 después de haber errado un penal en el primer tiempo. El Millonario había ejecutado la cláusula de 8 millones de euros por su pase cuando todavía era dirigido por Marcelo Gallardo.
Ahora, Salas buscará revancha en Independiente Rivadavia, que lo pidió especialmente el técnico Alfredo Berti para reemplazar a Sebastián Villa. “Vengo a jugar y a demostrar la clase de jugador que soy”, declaró el correntino, y sobre un posible festejo ante River fue contundente: “Ante todo soy muy respetuoso”.
Mientras Salas se asienta en Mendoza, River encara un agosto intenso con el Torneo Clausura y la Copa Sudamericana. El equipo de Coudet visitará a Tigre el sábado 8, recibirá a Argentinos Juniors el 16, a Vélez el 23 y a Banfield el 30, y en el medio se medirá con Independiente Santa Fe por los octavos de final del certamen continental (ida el 12 en Bogotá y vuelta el 19 en el Monumental). En el grupo de jugadores apartados que todavía no encontraron club figuran Germán Pezzella, Fabricio Bustos, Matías Galarza Fonda y Matías Viña, entre otros.
