(BUENOS AIRES).- “No está bueno estar encerrado en un container”, dijo Maximiliano Salas tras su salida de River y apuntó contra el club por el trato que recibió junto a otros futbolistas apartados por Eduardo Coudet. El delantero correntino, que continuará su carrera en Independiente Rivadavia de Mendoza, rompió el silencio en una entrevista radial luego de semanas de incertidumbre.
“Estoy enojado porque se nos trató muy mal y no nos merecíamos terminar así”, afirmó el atacante. Salas explicó que el grupo de futbolistas marginados fue separado del plantel principal y debió entrenarse en el predio de Cantilo, una decisión que le generó un profundo malestar. El delantero venía de llegar desde Racing con expectativas de pelear un lugar, pero nunca logró afianzarse bajo las órdenes de Eduardo Coudet.
Sobre la comunicación del club, el ex-Racing reveló que fue Pablo Longoria quien les comunicó la medida antes de la pretemporada, y no el propio entrenador. Salas aseguró que hubiera preferido recibir la explicación directamente de Coudet y remarcó que, más allá del rendimiento deportivo, había cuestiones humanas que debían tenerse en cuenta. En ese sentido, el delantero manifestó su enojo por la decisión institucional de marginar a jugadores que todavía tenían contrato vigente.
Salas describió las condiciones del aislamiento: los jugadores borrados practicaban en un container alejado del resto del grupo. El delantero sostuvo que ese encierro fue uno de los aspectos más duros del proceso y que no se contempló el impacto que generaba en las personas. Las semanas de entrenamiento diferenciado, lejos del plantel principal, terminaron de desgastar el vínculo con la institución de Núñez.
Durante su paso por River, el correntino disputó 37 partidos oficiales y convirtió siete goles, cifras que quedaron lejos de la expectativa que generó su llegada. Nunca logró consolidarse como pieza fija en el esquema de Eduardo Coudet y la decisión de apartarlo se tomó antes del arranque de la temporada.
Ahora, Salas buscará relanzar su carrera en Independiente Rivadavia, que lo incorporó a préstamo por un año con opción de compra por un porcentaje del pase. El delantero destacó la confianza del cuerpo técnico mendocino y afirmó que llega con la intención de recuperar protagonismo y volver a sentirse importante dentro de una cancha. La Lepra le ofrece los minutos que perdió en el último tiempo y la chance de demostrar nuevamente sus condiciones en Primera División.
Con su salida, River libera un cupo en el plantel profesional. Mientras tanto, las duras declaraciones de Salas reavivaron el debate sobre la política del club de apartar a futbolistas con contrato vigente, una práctica que ya había generado críticas en otros casos y que vuelve a poner la lupa sobre el manejo interno del grupo durante el ciclo de Coudet.
