(BUENOS AIRES).- “Estamos cerca, todavía nos falta ponernos de acuerdo en algunas cosas”. Con esa frase, la dirigencia de Independiente Rivadavia confirmó que las negociaciones por Maximiliano Salas están encaminadas y que el delantero está a un paso de dejar River para sumarse a la Lepra mendocina a préstamo por 12 meses, sin opción de compra.
La operación se cayó de maduro en las últimas horas, pero todavía falta resolver el principal escollo: el alto contrato que Maximiliano Salas percibe en Núñez. Para que la cesión se concrete, Independiente Rivadavia deberá hacerse cargo de todo el salario del jugador, una exigencia que por estas horas mantiene estirada la definición. El delantero de 28 años entrena apartado en el predio de Cantilo desde hace más de un mes y su salida se volvió una prioridad para la directiva millonaria.
Maximiliano Salas llegó a River a mediados de 2025 a cambio de 8 millones de euros netos —cerca de 9,5 millones de dólares con impuestos incluidos—, pero apenas 37 partidos después perdió lugar primero con Marcelo Gallardo y luego con Eduardo Coudet. La dirigencia lo comunicó incluso antes de cerrar refuerzos: no iba a ser tenido en cuenta. La incorporación de Ángel Correa, Lucas Beltrán y Rafael Santos Borré, sumada a la permanencia de Facundo Colidio, Sebastián Driussi y Joaquín Freitas, no le dejó ningún resquicio en el ataque.
El correntino integra la lista de futbolistas marginados que genera ruido en el plantel y que también componen Fabricio Bustos, Giuliano Galoppo, Ian Subiabre, Santiago Lencina, Matías Galarza Fonda, Kevin Castaño, Kendry Páez y Matías Viña. Ante el malestar creciente, la directiva aceleró las salidas y flexibilizó su postura: ahora acepta ceder a los apartados y no exige solo ventas definitivas. Como River no logró colocar a Maximiliano Salas en el exterior, la vía doméstica es la única salida posible.
Independiente Rivadavia, que viene de clasificar a los octavos de final de la Copa Libertadores, se perfila como el destino. El periodista César Luis Merlo ya lo había anticipado días atrás. Vélez Sarsfield también preguntó, pero la Lepra mendocina sigue siendo la opción más firme. Para Maximiliano Salas, el pase significa una vidriera internacional y la chance de sumar los minutos que perdió en River.
El nudo de la negociación sigue siendo la ingeniería del salario. River en un principio se negaba a hacerse cargo de una porción del sueldo, pero en las próximas horas podría flexibilizar esa postura o acordar un reparto de costos con los mendocinos. La resolución del tire y afloje económico determinará si la operación se sella o se frena sobre el cierre del libro de pases.
El mercado de la Liga Profesional cierra este viernes 31 de julio a las 14, sin prórroga para incorporar un reemplazante si la salida es dentro del país. Las horas finales apremian; si no hay novedades de último momento, Maximiliano Salas se marchará a Mendoza para relanzar su carrera lejos del container de Cantilo.
