ESPECTÁCULO

Mirtha Legrand confirmó por qué no quiere una biografía audiovisual

 

La diva felicitó a su colega por su serie, pero marcó un límite sobre su propia historia.

 
Mirtha Legrand
Mirtha Legrand

(BUENOS AIRES).- “No quiero, sería un delito”, dijo Mirtha Legrand, que rechazó la posibilidad de una biografía audiovisual sobre su vida sin su consentimiento. La declaración dejó planteada una posición concreta frente a un eventual proyecto sobre su historia personal: no quiere que se haga y considera que avanzar sin su autorización sería un delito. La respuesta se produjo al hablar de la posibilidad de que alguien lleve su vida a la pantalla sin pedirle permiso.

La posibilidad de que su vida sea convertida en una biografía audiovisual fue el punto central de la reacción. Su respuesta reunió dos ideas precisas: Mirtha Legrand no quiere ese proyecto y no acepta que se realice sin su consentimiento. La segunda parte de su definición se refirió de manera directa a la falta de autorización y la calificó como un delito. De ese modo, la decisión personal y el permiso quedaron unidos en una misma respuesta.

Moria Casán quedó vinculada al tema por el lanzamiento de su serie en Netflix. Mirtha Legrand habló del éxito de su colega y la felicitó por el lanzamiento de esa producción. El reconocimiento estuvo dirigido a la propuesta de Moria Casán, no a un proyecto propio. La diferencia aparece en el modo en que se refirió a cada caso: celebró la serie de su colega y rechazó una biografía semejante sobre su propia vida.

La felicitación a Moria Casán no implicó un cambio en la postura de Mirtha Legrand. La definición posterior fue clara: no quiere hacer un proyecto similar al de su colega. Esa aclaración separó el lanzamiento de la serie de Netflix de cualquier iniciativa que pudiera contar su propia historia. El hecho de que valorara el éxito ajeno no significó que aceptara trasladar ese formato a su recorrido personal.

El consentimiento quedó como la condición que atraviesa toda la respuesta. Mirtha Legrand no solo dijo que no quiere una biografía de su vida: también afirmó que realizarla sin su consentimiento sería un delito. La frase vinculó de manera directa el proyecto con la necesidad de que exista su acuerdo. Por eso, el rechazo no quedó limitado a la idea de contar su vida, sino también a hacerlo sin su permiso.

La vida sentimental de Mirtha Legrand también formó parte de los temas que abordó. Dentro de ese aspecto, habló de su casamiento con Tinayre cuando tenía 19 años. La referencia incorporó un dato concreto sobre su historia personal: el momento en que contrajo matrimonio y la edad que tenía entonces. El dato fue presentado de manera precisa, con el nombre de Tinayre y la edad de 19 años.

El casamiento con Tinayre a los 19 años fue el dato puntual sobre su vida afectiva que quedó mencionado. La biografía audiovisual, en cambio, apareció como un proyecto que Mirtha Legrand no quiere realizar ni aceptar en esas condiciones. La postura quedó resumida en su propia frase: “No quiero, sería un delito”. Con esa respuesta, vinculó el relato de su vida personal con un límite explícito sobre el consentimiento.