ESPECTÁCULO

Así es la mansión de Moria Casán: animal print, pileta climatizada y mucho arte

 

Una puesta en escena permanente

 
Moria Casán
Moria Casán

(BUENOS AIRES).- “escenografiarla”, explicó Moria Casán al definir su vivienda de alrededor de 300 metros cuadrados cubiertos en Parque Leloir. La propiedad se distribuye en dos plantas y reúne interiores con animal print, luces de neón, obras de arte y una pileta climatizada integrada al parque.

La vivienda está ubicada en Parque Leloir, una zona residencial del oeste del Gran Buenos Aires, con grandes terrenos y abundante vegetación. Fue concebida inicialmente como una casa para los fines de semana, pero con el tiempo se transformó en el refugio permanente de la actriz y conductora. El terreno parquizado, la privacidad y la distancia respecto del ritmo del centro porteño forman parte de los atractivos de la propiedad.

La fachada mantiene una imagen más sobria que la que aparece al entrar. Los tonos amarillos claros, los detalles blancos y un gran portón oscuro marcan el acceso, mientras los árboles y las plantas funcionan como filtro visual hacia la propiedad. Esa austeridad exterior cambia puertas adentro, donde cada ambiente adquiere una identidad propia a través de los colores intensos, los estampados y la iluminación ornamental.

Los interiores combinan estampados animal print, esculturas, cuadros, objetos personales y luces de neón sin buscar una decoración uniforme. La iluminación cumple un papel ambiental y refuerza el carácter teatral de distintos sectores, mientras que las piezas de arte se integran a la vida cotidiana de la vivienda. Entre ellas se encuentra “Moria iluminada”, una obra del artista Alejandro Marmo. La disposición no permanece fija: los objetos pueden cambiar de lugar y los espacios transformarse como escenarios diferentes.

Un parque integrado a la casa

La pileta climatizada ocupa uno de los sectores destacados del exterior y está integrada al parque. El espacio reúne árboles de gran porte, palmeras y abundante vegetación, que rodean la casa y preservan su privacidad. Originalmente, la piscina llegó a estar protegida por una estructura vidriada similar a un jardín de invierno, pero esa cobertura fue retirada para generar una relación más directa entre el agua y el paisaje. Columnas de inspiración clásica y objetos decorativos completan el sector.

La propiedad también fue utilizada en diferentes oportunidades como locación para producciones fotográficas y televisivas. Durante la pandemia, varios de sus ambientes aparecieron en contenidos realizados por la propia conductora. Ese uso frente a cámaras se vincula con una casa que no responde a un único estilo, sino que reúne color, objetos personales, obras de arte y recursos propios de una escenografía.

La colección de duendes suma otro elemento ligado al universo personal de Moria Casán. Cada figura tiene un significado y una función específica para la artista, que conoce sus nombres y las ubica en distintos lugares según la época del año: durante el verano pueden estar cerca de la pileta y en invierno algunas pasan al interior. La propiedad queda así definida como una escenografía habitable, más cercana a una puesta en escena cambiante que a una casa convencional.

Para Moria Casán, la vivienda escapa de las reglas tradicionales de la decoración y combina elementos teatrales, obras de arte y objetos personales. El resultado es una casa pensada como una escenografía habitable, con ambientes que pueden transformarse y una relación permanente con el parque.