(BUENOS AIRES).- Lionel Messi recibió en Miami la noticia de la muerte de su padre, Jorge Messi, fallecido el viernes 7 de agosto alrededor de las 22 en Rosario a los 68 años, después de atravesar una larga enfermedad. Cuando en Rosario eran las 22, en Miami eran cerca de las 21, y el capitán argentino estaba a horas de disputar un nuevo partido con Inter Miami.
Durante la tarde del viernes se habían difundido imágenes de Lionel Messi entrenándose junto al plantel de cara al duelo ante CF Monterrey. Hasta ahora no se informó públicamente el instante exacto en que le comunicaron el fallecimiento ni quién se lo dio.
El encuentro está programado para este sábado 8 de agosto a las 20 (hora de Miami) en el Nu Stadium, por la segunda fecha de la primera fase de la Leagues Cup. A primera hora del sábado, el club mantenía el partido anunciado y Lionel Messi seguía apareciendo como la gran referencia del equipo. Sin embargo, no hubo una comunicación oficial sobre qué decisión tomará el futbolista ni sobre un eventual viaje a la Argentina para acompañar a su familia.

El contraste con la actualidad deportiva inmediata es total. El miércoles, Lionel Messi había sido la figura excluyente del triunfo 4-2 de Inter Miami ante Atlético de San Luis: marcó dos goles y lideró al conjunto estadounidense en el debut en la competencia. Dos días después, su realidad cambió por completo y pasó de preparar un compromiso futbolístico a enfrentar uno de los golpes más duros de su vida personal.
El antecedente del Mundial y los “días difíciles”
El dolor llega pocas semanas después de una decisión profundamente familiar. Tras perder la final del Mundial 2026 ante España, Lionel Messi viajó directamente a Rosario acompañado por Antonela Roccuzzo y sus hijos; el club le había dado libertad para tomarse los días que necesitara antes de reincorporarse. Desde el comienzo de la Copa del Mundo ya se sabía que Jorge atravesaba un problema de salud que afectó hondamente a Lionel.
El propio capitán lloró después de convertir en el debut mundialista y reconoció públicamente que estaba atravesando “días difíciles” por una situación familiar. Más tarde, la familia confirmó que Jorge Messi estaba bajo seguimiento médico. Ese cuadro es el que derivó en el desenlace de este viernes, con Lionel Messi otra vez en Estados Unidos, lejos de Rosario.
Jorge fue mucho más que el padre del capitán argentino. Desde que Lionel era un chico en las inferiores de Newell’s impulsó la búsqueda de su tratamiento médico, lo acompañó en la aventura de Barcelona y, con los años, se convirtió en su representante y hombre de máxima confianza. Mientras se espera una definición oficial sobre la presencia del jugador ante Monterrey, Lionel Messi transita el duelo por la pérdida de uno de los pilares fundamentales de su vida.
