(BUENOS AIRES).- "Siempre necesité la aprobación o la opinión de mi viejo, desde que era chiquito", confesó Lionel Messi tiempo atrás. La figura que inspiró esa declaración, Jorge Messi, falleció a los 68 años en un sanatorio de Rosario tras atravesar un delicado cuadro de salud. La noticia enlutó al fútbol argentino y golpeó de lleno al capitán de la selección nacional.
El deceso ocurrió por la noche en el centro de salud rosarino donde Jorge Messi permanecía internado. Atravesaba un cuadro de salud delicado desde hacía tiempo, una situación que en los últimos meses había encendido las alarmas en el círculo más íntimo del jugador. La propia familia había solicitado respeto y privacidad ante la difusión de información sobre su estado.
El vínculo entre padre e hijo comenzó en Rosario, cuando Jorge acompañaba el crecimiento futbolístico de Lionel y enfrentó junto a él el problema de desarrollo que atravesaba. En 2001 la familia tomó la determinación de probar suerte en España: fue el punto de partida del tratamiento que necesitaba el chico y de sus primeros pasos en Barcelona.
Con el tiempo, Jorge Messi dejó su empleo en una fábrica siderúrgica para dedicarse de lleno a la carrera de su hijo. Pasó a ser representante, administrador legal y el principal consejero del futbolista, además de convertirse en la persona de mayor confianza de Leo. Su función excedió la de un simple padre que acompaña desde afuera.
Durante más de dos décadas mantuvo un perfil bajo y evitó la exposición mediática, pero su trabajo fue constante detrás de escena. Cada renovación, cada negociación y cada cambio de club llevó su firma. Participó en la etapa más larga de Lionel en Barcelona, en la posterior experiencia en el Paris Saint-Germain y en el desembarco en el Inter Miami.
El propio Lionel Messi contó que, desde chico, después de cada partido buscaba la aprobación de su viejo. Esa costumbre no se perdió con los años: la mirada de Jorge siguió teniendo un peso especial para el delantero, incluso cuando ya era considerado uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos.
Jorge Messi fue mucho más que el padre del diez: se desempeñó como su representante y fue uno de los pilares fundamentales en cada decisión importante que tomó el capitán argentino. Mientras el mundo lo observaba dentro de la cancha, Jorge resolvía las cuestiones que sucedían afuera y le daba a su hijo la tranquilidad necesaria para concentrarse en jugar.
La noticia del fallecimiento provocó una conmoción inmediata en el país y en todo el ambiente deportivo internacional, donde las muestras de pesar no tardaron en multiplicarse. Futbolistas, clubes y fanáticos de todo el mundo se volcaron a las redes sociales para expresar su acompañamiento al astro rosarino en una de las horas más duras de su vida.
Por el momento, la familia Messi no difundió detalles sobre el funeral ni sobre las próximas horas de duelo privado.
