(BUENOS AIRES).- «El asesinato de una adolescente sacude las vidas de una fiscal vinculada a la víctima, un abogado ambicioso y una sospechosa que afirma ser inocente», resume la sinopsis oficial de Netflix para presentar El juicio (Il processo), la serie italiana que aterrizó en la plataforma el 10 de abril de 2020 y rápidamente se convirtió en uno de los títulos más comentados del catálogo en la Argentina.
Creada por Alessandro Fabbri y dirigida por Stefano Lodovichi, la historia arranca con el hallazgo del cadáver de Angelica Petroni, una chica de 17 años brutalmente asesinada en un canal de Mantua, ciudad del norte de Lombardía. El caso envuelve a las salas del Tribunal de esa localidad, escenario principal de un drama judicial que los productores definieron como «el primer thriller judicial de antología de la televisión italiana». Originalmente, la serie había debutado en noviembre de 2019 por el canal Canale 5 con una tanda de ocho episodios de unos 50 minutos de duración promedio. Netflix sumó el título a su catálogo pocos meses después, y la respuesta inmediata del público argentino la ubicó entre lo más visto de la plataforma.
La investigación queda en manos de Elena Guerra, interpretada por Vittoria Puccini. La fiscal es hija de un reconocido magistrado local y estaba a punto de mudarse a Nueva York con su marido, Giovanni, pero el viaje se cancela cuando descubre que la víctima era su hija biológica, fruto de una decisión que tomó a los 18 años. Ese lazo íntimo la empuja a involucrarse al extremo, incluso cuando su objetividad empieza a resquebrajarse.
La principal acusada es Linda Mónaco (Camilla Filippi), hija de un poderoso empresario que controla una red de prostitución. Se presume que mató a Angelica por celos, al enterarse del romance que la adolescente mantenía con su marido. Su defensa la asume el implacable Ruggero Barone (Francesco Scianna), un abogado ambicioso que transforma el juicio en un duelo frontal con la fiscal Guerra, mientras los medios convierten cada audiencia en un espectáculo.
El elenco se completa con figuras como Simone Colombari, Maurizio Lastrico, Margherita Caviezel y Roberto Herlitzka, entre otros. La fotografía de Benjamin Maier exprime la belleza de los antiguos palacios y calles adoquinadas de Mantua, dándole una estética cuidada al suspenso constante. El guion, a cargo del propio Fabbri junto a Enrico Audenino y Laura Colella, dosifica los secretos personales de cada protagonista mientras avanza la pesquisa criminal.
A lo largo de los episodios, Elena descubre que una factura de bar hallada en el bolso de Linda tenía la hora adulterada para darle una coartada. La verdad se precipita cuando Ruggero encuentra el arma homicida —un tacón de la acusada— y se lo entrega a la fiscal. El crimen ocurrió en el exterior del Palazzo Te: durante una discusión, Linda empujó a Angelica y la pateó en el ojo, matándola en el acto. La joven, embarazada, había amenazado con exponer la red de prostitución del padre de Linda si no se hacía cargo del chico.
Marcelo Stiletano, crítico de espectáculos, calificó a la serie como «buena» y la describió como un «eficaz drama legal a la italiana» que adapta el género a las particularidades peninsulares. Con el desembarco en Netflix, la producción encontró una audiencia global que la instaló entre lo más visto del momento en la Argentina. Hasta ahora, la plataforma no confirmó una segunda temporada.
