ESPECTÁCULO

4 capítulos para ver: la serie italiana basada en hechos reales que perturba a Netflix

 

La miniserie de cuatro episodios ya es furor mundial y revive un caso sin resolver.

 
Netflix
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(BUENOS AIRES).- El 22 de octubre de 2025, Netflix estrenó El monstruo de Florencia, una miniserie de cuatro episodios dirigida por Stefano Sollima que, en cuestión de horas, se convirtió en la producción más vista de la plataforma en 52 países. La ficción lleva a la pantalla uno de los enigmas criminales más perturbadores de Italia, un caso que lleva medio siglo sin resolverse.

La serie recrea el caso real del Monstruo de Florencia, el asesino serial que sembró el terror en la Toscana entre 1968 y 1985 con un saldo de 16 víctimas en ocho ataques a parejas. El modus operandi era siempre el mismo: un hombre acechaba de noche a jóvenes que buscaban intimidad en zonas rurales, les disparaba con una pistola Beretta calibre 22 y, en varios crímenes, mutilaba los genitales de las mujeres. El arma nunca fue encontrada.

La trama sigue la investigación de la fiscal Silvia Della Monica, interpretada por Liliana Bottone, que en 1982 conecta un doble crimen reciente con el primer asesinato de la serie, ocurrido en 1968. Aquella noche, Barbara Locci y su amante Antonio Lo Bianco fueron ejecutados dentro de un auto mientras el hijo de ella, Natalino Mele, de seis años, dormía en el asiento trasero. El marido de Locci, Stefano Mele (Marco Bullitta), confesó el hecho y fue condenado, pero la reaparición del arma homicida años después obligó a reabrir la causa.

La producción de Netflix se inclina por la llamada “pista sarda” y construye un relato coral sobre dos familias disfuncionales del entorno de Locci. El elenco lo completan Francesca Olia como Bárbara Locci, Valentino Mannias como Salvatore Vinci, Giacomo Fadda como su hermano y Antonio Tintis como Giovanni Mele. Mediante saltos temporales, los episodios muestran cómo los vínculos de violencia, abuso y silencio fueron enredando a los sospechosos.

En la vida real, el principal acusado fue el agricultor Pietro Pacciani, detenido en 1994, condenado a catorce cadenas perpetuas y absuelto dos años después por irregularidades procesales. Pacciani murió en 1998 sin una sentencia firme. Sus supuestos cómplices, Mario Vanni y Giancarlo Lotti, recibieron perpetua, pero sus testimonios fueron contradictorios y nunca se halló el arma homicida.

El caso, que Netflix devolvió al centro de la conversación global, sigue oficialmente abierto. En 2024 la fiscalía italiana informó el hallazgo de un perfil de ADN desconocido en tres escenas del crimen que no coincide con ninguna de las víctimas ni con los sospechosos históricos. La miniserie está disponible en la plataforma desde el 22 de octubre.