(BUENOS AIRES).- “Cobraba 300.000 pesos por mes. Yo siempre estuve predispuesto para renovar, di muchas alternativas. Del otro lado no tenían la misma intención, si no hubiera vuelto a firmar”. La frase, que retumba como un lamento y un descargo a la vez, es de Nicolás Valentini. El defensor de 25 años, formado en Boca, fue oficializado hoy como nuevo refuerzo del Alavés de España, después de un paso fugaz y sin estrenos por la Fiorentina de Italia.
La operación se cerró en una cifra que ronda entre 2 y 3 millones de euros y el conjunto vasco le firmó un contrato hasta el 30 de junio de 2029, por tres temporadas. El propio Alavés presentó al zurdo de 1,87 metros con un comunicado que destacó sus virtudes: “Central de perfil zurdo, Valentini destaca por su fortaleza en los duelos, su contundencia defensiva, su capacidad en el juego aéreo y su personalidad sobre el terreno de juego”.
Valentini llega para ponerse a las órdenes de Quique Sánchez Flores con la misión de apuntalar una defensa que necesitaba variantes con urgencia. En Vitoria confían en que su experiencia en la Serie A, sumada a su rodaje en el fútbol argentino, le permitan consolidarse como un “refuerzo de presente y futuro para la zaga albiazul”, según lo definió la institución en su nota de prensa.
El conflicto con Boca y el salto a Europa
La salida del zaguero de Boca, a principios de 2025, estuvo lejos de ser amistosa. Valentini no llegó a un acuerdo para renovar el vínculo y la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme decidió apartarlo del plantel profesional hasta la finalización del contrato. Esa determinación también lo dejó afuera de la lista definitiva para los Juegos Olímpicos de París 2024, pese a ser un habitual en las convocatorias de la Selección Sub-23. Aun con ese final agrio, el defensor no ocultó su cariño por el club que lo vio nacer: “Boca me dio todo, era mi casa, estuve diez años y siempre voy a estar agradecido”, dijo.
Tras marcharse libre al fútbol italiano, Valentini nunca llegó a debutar de manera oficial con la camiseta de la Fiorentina. El club viola lo cedió en dos oportunidades al Hellas Verona, donde en la última temporada disputó 19 partidos y sumó 1.185 minutos, aunque una lesión muscular le hizo perder terreno y el equipo terminó descendiendo a la Serie B. Ese desenlace aceleró un nuevo cambio de rumbo: el central tuvo ofrecimientos desde Gremio de Porto Alegre y estuvo en la mira del Sheffield United de la Segunda División de Inglaterra, pero se inclinó por la propuesta del Alavés para relanzar su carrera en LaLiga.
Con la camiseta azul y oro, Valentini disputó 47 partidos oficiales, convirtió dos goles y levantó la Supercopa Argentina 2023. También fue parte del equipo de Jorge Almirón que alcanzó la final de la Copa Libertadores de ese año, perdida ante Fluminense, y en marzo de 2024 recibió una convocatoria de Lionel Scaloni para los amistosos de la Selección Mayor ante El Salvador y Costa Rica, aunque no alcanzó a debutar. Su último encuentro en Boca fue el 9 de abril de 2024, en el triunfo por 1-0 frente a Sportivo Trinidense por la Copa Sudamericana.
Valentini ya se encuentra en Vitoria y este sábado se incorporará a la pretemporada del cuadro babazorro. Allí compartirá plantel con otros tres argentinos: Nahuel Tenaglia, Lucas Boyé y Facundo Garcés, con la expectativa de sumar los minutos que no tuvo en Italia y demostrar el nivel que supo exhibir en el fútbol argentino.
