(BUENOS AIRES).- “No hay patas rotas”, aseguró Nicolás Otamendi este viernes en el predio de Ezeiza. El capitán de River respaldó a Eduardo Coudet y a la dirigencia en medio de una crisis deportiva: el equipo perdió sus cuatro partidos del Torneo Clausura y acumula seis derrotas consecutivas en todas las competencias.
Otamendi buscó desactivar las versiones de una ruptura interna en el vestuario. El defensor afirmó: “Con el Chacho y con los dirigentes está todo bien y trabajamos en conjunto para revertir esta situación”. River todavía no marcó goles en el Torneo Clausura y quedó eliminado de la Copa Argentina.
El capitán profundizó su respaldo al entrenador. “Existe una unión entre nosotros, el entrenador y el presidente. Lo importante es ensamblarse porque de este difícil momento salimos todos juntos”, sostuvo. El mensaje ratificó el apoyo público del plantel a Coudet y se alineó con las declaraciones que había hecho Stefano Di Carlo días atrás.
Otamendi también hizo autocrítica y evitó esconder la responsabilidad de los futbolistas. “Somos conscientes de lo que estamos pasando. Tenemos que dar la cara y mejorar en todas las líneas”, reconoció. Para el experimentado defensor, la única salida del momento adverso es trabajar durante la semana y trasladar al partido lo que se prepara en los entrenamientos.
El capitán agregó: “Tenemos la mentalidad y la confianza para revertir esta situación”. Lo dijo de cara al encuentro ante Argentinos Juniors, uno de los desafíos más exigentes del corto plazo.
El próximo desafío
Argentinos Juniors llega como líder de la Zona B y con puntaje ideal. El partido se jugará el domingo y River necesita sumar sus primeros puntos en el Torneo Clausura. El conjunto de La Paternal será una prueba de máxima exigencia para un Millonario que todavía no ganó en el campeonato.
Otamendi valoró la postergación del partido ante Independiente Santa Fe por la Copa Sudamericana. Los días adicionales de entrenamiento le permitieron al plantel trabajar con mayor tranquilidad, conocerse mejor y ensamblar piezas que todavía necesitan tiempo para funcionar. Destacó la importancia de que los nuevos futbolistas se adapten rápido a la estructura del equipo.
Para el propio Otamendi, este proceso también representa un desafío personal. El central lleva apenas cuatro partidos con la camiseta de River y se incorporó pocos días después de disputar la final del Mundial 2026 con Argentina. Reconoció que los entrenamientos de esta semana fueron importantes para mejorar su adaptación y fortalecer los vínculos con sus nuevos compañeros.
El mensaje del capitán buscó cerrar filas en River justo cuando más necesita unidad. Otamendi no negó la gravedad del presente, pero dejó claro que puertas adentro existe respaldo hacia Coudet y la dirigencia. El domingo, ante Argentinos Juniors, River buscará cortar la racha negativa y sumar de a tres en Núñez.
