(BUENOS AIRES).- «Me jode que no salgamos adelante, tenemos todo: un país re grande, rico, con mucha tierra y gente con ganas de laburar. Y así y todo no lo logramos, pero sigo siempre con la esperanza», dijo Pampita en una fuerte reflexión sobre la Argentina. La conductora y modelo habló sin filtro sobre las razones por las que sigue eligiendo vivir en el país, pese a las crisis y dificultades económicas.
«Yo le tengo un amor muy grande a mi país, creo que muchos compartimos eso: siempre lo vemos con esperanza y creemos que vamos a salir», expresó. La modelo remarcó que mantiene esa mirada optimista a pesar de las adversidades y valoró el modo en que los argentinos responden a los contextos difíciles.
«Reconocemos el valor de nuestros ciudadanos que son tan creativos, talentosos, ingeniosos. Vengan del lugar que vengan y teniendo la educación que tengan hay una llama fuerte que tenemos los argentinos para sobrevivir a todo, ser resilientes, reinventarse», sostuvo. Así definió el espíritu de adaptación que, a su juicio, caracteriza al país.
Su perspectiva se nutre de la experiencia personal. «Viví en muchos países, en algún momento por una situación personal viví 11 años afuera, pero el lugar en el que más me gusta vivir es mi país. Somos amistosos, sociables y me gusta la noche porteña», afirmó. Esa comparación entre culturas reforzó su decisión de establecerse en la Argentina.
Pampita también puso sobre la mesa el costo que implica sostener sus emprendimientos en el país. «Yo tengo muchos negocios en Argentina, vendo muebles, trajes de baño, ropa interior, anteojos y se va el 80% de lo que gano en cada producto que vendo, pero a mí me gusta hacer las cosas acá, ser creativa acá», detalló. La conductora remarcó que, pese a la carga impositiva y los costos, prefiere desarrollar su creatividad en suelo argentino.
En el plano familiar, aseguró que una de sus prioridades es la identidad con la que crezcan sus hijos. «Quiero que mis hijos se críen con una mentalidad argentina. Hay tantas cosas argentinas que no quiero que se pierdan. Mis hijos pueden educarse en otra parte, pero siempre voy a preferir que se eduquen acá», señaló.
La modelo también destacó las razones cotidianas que la atan a Buenos Aires. La vida social, las amistades y la noche porteña son parte de un arraigo que ni los años en el exterior pudieron debilitar. Ese contraste entre lo que vivió afuera y lo que encontró al volver terminó de consolidar su elección: según sus propias palabras, ningún otro lugar le resultó tan compatible con su forma de ser.
Entre la crítica al estancamiento y la esperanza intacta, Pampita dejó en claro que su compromiso con la Argentina no es una simple declaración: lo respalda con inversión, trabajo diario y un proyecto de vida que incluye a su familia. «Sigo siempre con la esperanza», volvió a decir, en una reflexión que conectó con el sentir de muchos argentinos.
