(BUENOS AIRES).- Boca todavía no tiene una fecha definitiva para el regreso de Leandro Paredes, quien está descartado para el próximo partido ante Racing por el Torneo Clausura. El mediocampista sufrió una molestia en el isquiotibial durante el empate ante Platense, fue reemplazado en el entretiempo y tampoco estuvo disponible para la revancha frente a Recoleta por la Copa Sudamericana.
La evolución de Paredes será seguida de cerca durante cada entrenamiento de Boca. El equipo deberá esperar la respuesta del mediocampista antes de definir su próximo regreso, porque la molestia todavía no permite establecer un plazo concreto. La lesión apareció en un momento de partidos importantes para el club y obligó a Rodolfo Arruabarrena a modificar su planificación.
Paredes se convirtió rápidamente en una pieza central del funcionamiento xeneize: su capacidad para manejar los tiempos, distribuir la pelota y darle equilibrio al mediocampo lo vuelve difícil de reemplazar. Su ausencia podría extenderse durante más de un partido y le dará espacio a otras alternativas dentro del plantel para cubrir su lugar.
El próximo compromiso ante Racing ya tiene a Paredes y Leandro Lozano descartados. La presencia del volante frente a Lanús todavía no está confirmada, por lo que su evolución en las prácticas será la referencia para evaluar esa posibilidad. Boca apunta a que ambos puedan reaparecer ante Lanús o, en su defecto, frente a Vélez por la Copa Argentina, siempre que sus recuperaciones sean favorables.
Marco Pellegrino también integra la lista de bajas de Boca. El defensor sufrió una lesión muscular durante el empate ante Platense y tendrá aproximadamente tres semanas de recuperación. Su regreso estaría previsto recién para la visita a Gimnasia de Mendoza, por lo que no será una alternativa para los compromisos más inmediatos.
Adam Bareiro continúa sin estar disponible por una molestia lumbar y todavía no recibió el alta para volver a competir. El delantero paraguayo trabaja de manera diferenciada y no es considerado por Arruabarrena como una opción para el corto plazo. En las próximas semanas realizará trabajos con contacto para comprobar cómo respondió el bloqueo que le realizaron, y su regreso dependerá de la respuesta física que muestre en esos entrenamientos.
Rodrigo Battaglia atraviesa una recuperación más prolongada. El futbolista sufrió una tendinopatía insercional del tendón de Aquiles a comienzos de año, tuvo que ser operado y continúa trabajando de manera individual. La planificación actual apunta a que pueda volver recién durante octubre, una previsión que lo mantiene fuera de los próximos partidos de Boca. Agustín Marchesín es el caso de mayor extensión dentro de la enfermería: el arquero sufrió la rotura de los ligamentos cruzados en abril y quedó descartado para todo lo que resta de 2026. Su objetivo es comenzar la pretemporada de enero de 2027 junto al resto del plantel y, a partir de allí, volver a estar a disposición de Rodolfo Arruabarrena. Mientras Paredes espera una evolución que permita revisar su situación, Boca deberá administrar las alternativas disponibles para cubrir su ausencia y la de Lozano.
