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Blondel disparó la doble vara y usó a Paredes de ejemplo: «A él no le dijeron nada»

 

Una comparación directa expone la polémica del festejo

 
Paredes
Paredes

(BUENOS AIRES).- “A él no le dijeron nada”, apuntaron desde Huracán contra San Lorenzo después del clásico en el Nuevo Gasómetro, y la frase puso a Leandro Paredes en el centro de una polémica inesperada. El capitán de Boca no jugó ese partido, pero su festejo del Topo Gigio ante River en el último Superclásico quedó como referencia para cuestionar la reacción desmedida que sufrió Jordy Caicedo.

La victoria 2-0 del Globo tuvo un capítulo caliente tras el segundo gol. Caicedo imitó el tradicional gesto del Topo Gigio frente a la tribuna local y varios futbolistas de San Lorenzo lo encararon. El tumulto terminó con el arquero Orlando Gill expulsado por un cabezazo contra Lucas Blondel, el lateral que está a préstamo en Huracán y que luego salió a defender a su compañero con una comparación directa.

“Puedo entender que se enojen, por supuesto. No me parece la reacción. Paredes lo hizo en el Monumental también y no lo fueron a buscar, no pasó nada”, sostuvo Blondel. La declaración apuntó a lo que desde el Globo consideran una doble vara: el mismo festejo que el capitán xeneize hizo después de convertir un penal ante River no generó ningún tumulto ni provocó una reacción violenta de los jugadores millonarios.

En aquella tarde, Paredes ejecutó el penal que le dio el triunfo a Boca en el Monumental y se llevó las manos a las orejas con el Topo Gigio frente a los hinchas locales. La celebración no pasó a mayores y quedó como una postal del Superclásico. Por eso, para Huracán la bronca contra Caicedo resultó exagerada y carente del mismo criterio.

El secretario deportivo del club de Parque Patricios, Daniel Vega, también metió a Paredes en la discusión. “Entiendo la calentura porque es un clásico, pero fue demasiado exagerada la bronca para con él me parece. A Paredes no le hicieron eso y fue exactamente lo mismo”, manifestó el dirigente, que habló de una posible “doble vara” y remarcó que el ecuatoriano no buscó provocar un conflicto.

El propio Caicedo pidió disculpas después del encuentro. Aseguró que el festejo lo caracteriza y que actuó en plena euforia, sin intención de generar violencia. El goleador explicó que se trata de una celebración habitual en el fútbol ecuatoriano y que el gesto formó parte de un momento de descarga emocional por haber marcado un gol importante en un clásico.

La expulsión de Gill llegó tras la revisión del VAR, que confirmó el cabezazo contra Blondel en medio del tumulto. El arquero de San Lorenzo se fue antes del final y dejó a su equipo con uno menos en un partido que ya estaba sentenciado. El episodio transformó una celebración que en principio parecía un detalle más del encuentro en uno de los grandes focos de discusión de la fecha.

Paredes no tuvo participación en el clásico del Nuevo Gasómetro, pero su celebración en el Monumental volvió a aparecer en escena y quedó como el espejo que usaron Blondel y Huracán para señalar lo que entienden como un trato desigual. La comparación dejó al capitán de Boca, una vez más, en una discusión ajena a su club. El antecedente del Superclásico, con el mediocampista como líder futbolístico del Xeneize desde su regreso, mantiene vigente su nombre como protagonista inesperado de cada polémica que involucra el festejo del Topo Gigio.