(BUENOS AIRES).- La película Die, My Love puede verse actualmente en MUBI y ofrece un punto de interés para quienes siguen el caso de Lindsay Clancy: ambas historias se vinculan, desde registros distintos, con la salud mental materna después del nacimiento de un hijo y con un deterioro psicológico progresivo. La conexión es temática: el filme de Lynne Ramsay no está basado en Clancy ni recrea su historia.
Lindsay Clancy enfrenta actualmente un juicio por la muerte de sus tres hijos. Su defensa sostiene que atravesaba una psicosis posparto al momento de los hechos, una explicación que forma parte de la estrategia planteada en el proceso y que no debe presentarse como un hecho comprobado. La película no funciona como una reconstrucción de esa causa ni establece una relación directa con ella.
Grace es una escritora y madre reciente que vive con su esposo Jackson, un baterista interpretado por Robert Pattinson. La pareja se muda al campo después de que Jackson hereda una casa, y la convivencia empieza a quedar atravesada por el progresivo deterioro emocional y psicológico de Grace. Jennifer Lawrence interpreta a la protagonista en una película dirigida por Lynne Ramsay que combina drama y suspenso psicológico.
El deterioro de Grace se expresa en comportamientos erráticos y en una creciente pérdida de estabilidad. Entre las escenas que presenta la historia, la mujer lame el cristal de una ventana y llega a arrojarse por ella; más adelante, Jackson la interna en una institución psiquiátrica. Esos episodios permiten acercarse al quiebre del personaje sin convertir la película en una explicación documental sobre la salud mental materna.
Depresión posparto y psicosis posparto no son exactamente lo mismo. La primera refiere a un cuadro depresivo posterior al nacimiento, mientras que la segunda designa un cuadro diferente, asociado a una alteración del vínculo con la realidad. Die, My Love presenta en Grace una depresión posparto y una posterior entrada en psicosis, pero eso no permite afirmar que atraviesa el mismo cuadro clínico que la defensa sostiene para Clancy.
La diferencia entre ambas historias también está en su naturaleza. El caso de Lindsay Clancy pertenece a un proceso judicial en curso, mientras que Grace es un personaje de ficción construido para una película basada en la novela Matate, amor (2012), de Ariana Harwicz. La escritora no participó en la adaptación del guion y vio la película terminada por primera vez durante su estreno en Cannes.
El recorrido de la película incluyó su estreno mundial en la competencia oficial del Festival de Cannes, en mayo de 2025, y un acuerdo de distribución de 24 millones de dólares para MUBI. El estreno en cines de Argentina ocurrió el 6 de noviembre de 2025, y la película está disponible en la plataforma desde el 23 de diciembre de ese año. La propuesta puede interesar a quienes siguen el caso Clancy, siempre que la comparación se limite a los temas de salud mental materna y no se confundan ficción, diagnóstico y argumentos judiciales.
