ESPECTÁCULO

PH: ni el miedo ni el bullying, cómo Santi Talledo siguió adelante

 

El actor habló de su infancia, el bullying y el acompañamiento profesional que recibió.

 
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(BUENOS AIRES).- “Tenía ataques de pánico, fobias, todo… No podía salir, no podía comer, tenía anorexia nerviosa. Era literal estar al borde de que me internaran.” Santi Talledo describió así el estado que atravesó desde chico durante la última emisión de PH, Podemos hablar, emitida por Telefe. El actor, guionista y conductor habló del bullying escolar, la negación de su sexualidad y los severos problemas de salud mental que enfrentó desde los 10 años. La conversación puso en primer plano el impacto de los prejuicios y el valor de contar con acompañamiento profesional.

Talledo vinculó esa crisis con el ambiente machista en el que se crió y con el discurso homofóbico que, según contó, había incorporado. En PH, explicó: “Yo no quería ser gay. Tenía claro que no iba a serlo. Yo ya sabía que iba a conseguir una mujer, me iba a casar, iba a tener hijos… porque me crié también en un ambiente muy machista donde yo tenía un discurso homofóbico.” El actor también resumió el conflicto interno: “Si yo quiero ser gay… el mundo es una mierda, va a ser un laburo demasiado grande y no sé si estoy preparado mentalmente. Quiero poner mi vida por encima de mi sexualidad.”

Las crisis de pánico y las fobias empezaron, según su relato, a los 10 años. Talledo contó que no podía salir ni comer y que atravesó anorexia nerviosa, hasta quedar al borde de una internación. Sus padres le brindaron asistencia médica, aunque en ese momento no conocían en profundidad sobre salud mental; él agradeció el acceso a “Psicólogo, psiquiatra, medicación… son herramientas que yo las agradezco.”

La experiencia también aparece ligada a su trabajo actual: hoy en día, Talledo lidera una fundación dedicada a la salud mental de los jóvenes. En PH, afirmó: “El año pasado hubo un 22,6% más de suicidios que en 2024. Es un problema muy grave y no se habla mucho porque estamos hablando de suicidios de adolescentes, de chicos.”

El bullying escolar también apareció en el recuerdo de una escena que Talledo ubicó en su etapa escolar. Después de que sufriera un ataque de pánico y tuviera que retirarse del aula, una profesora sentó a sus compañeros y les dijo: “¿Ustedes saben lo que le pasa a Santiago? Él tiene ataques de pánico, tiene depresión”. Al otro día, algunos compañeros se disculparon, le ofrecieron ayuda y dejaron de molestarlo: “Perdón, lo que podamos hacer para ayudarte acá estamos”.

Las crisis también condicionaron la carrera de Talledo, que comenzó a los 17 años en el éxito juvenil Patito Feo. Trasladarse en auto se convirtió en una dificultad cotidiana que él denominó síndrome de ruta: “Cuando voy por un lugar en donde sé que en el medio no tengo retorno, ni para adelante ni para atrás, me desespero… sentía que se me dormía el brazo y sentía que chocaba.” Por su salud mental, rechazó grandes oportunidades laborales y, en una de esas ocasiones, un productor le advirtió: “Che, mirá que esta oportunidad o no te va a pasar nunca más. Es como un tren que pasa una vez”.

El regreso al teatro Gran Rex cerró el relato con una lectura distinta sobre esas oportunidades. Recientemente, Talledo volvió a los mismos camarines vinculados con su etapa en Patito Feo, cuando casi no había podido salir a escena por sus crisis, y describió el momento así: “Volver y decir: ‘Che, a esta gente la vida da revanchas hermosas’. Ahí fue cuando me acordé de este productor que me dijo que el tren pasa una vez, y le digo: ‘No, el tren pasa varias veces’.” Para los jóvenes, dejó otra definición: “Es un buen mensaje para la gente joven: aprender también a decir que no y hacer las cosas cuando uno realmente siente que las puede hacer bien.”