(BUENOS AIRES).- “Es una persona oscura”, afirmó Gisela Iriustia al describir a Pitty La Numeróloga, quien enfrenta una demanda judicial por 120 millones de pesos. La excolaboradora sostiene que fue convocada a una oficina de Palermo para cobrar salarios adeudados y que allí habría sufrido violencia física, amenazas y exposición pública.
El 17 de agosto de 2026, Gisela Iriustia relató el episodio en una entrevista. Verónica Asad, identificada públicamente como Pitty La Numeróloga, fue demandada por su exempleada, que reclama un resarcimiento económico por los hechos denunciados. Fernanda Iglesias señaló: “Pitty está en rebeldía porque no se presentó a la mediación y va a juicio”.
La presentación judicial ubica el episodio el 31 de octubre, cuando Gisela fue citada a las oficinas de Pitty en Palermo para cobrar salarios adeudados. El escrito, leído por Fernanda Iglesias, sostiene: “Mi mandante fue citada el día 31 de octubre bajo el pretexto de pago de salarios adeudados por su labor profesional en las oficinas de la demandada en Palermo”. La denunciante afirma que la reunión dejó de ser laboral y derivó en una situación de violencia.
El documento califica el caso como un “modus operandi del terror” y describe un escenario de “violencia desmedida y abuso de poder”. También afirma: “Lo que debía ser una transacción laboral ordinaria se convirtió en una emboscada criminal. Al ingresar, Pitty, en connivencia con los demás codemandados, procedió a privación de la libertad y violencia física”. La presentación agrega que Gisela habría sido “empujada, retenida y sujetada del cuello por sujetos que alegaban ser fuerza policial sin identificación alguna”.
Gisela explicó que había dejado el trabajo por los malos tratos y porque, según su relato, no le pagaban lo que correspondía. “Yo me había ido del trabajo porque sufría muchas cosas, tanto de Pitty como de su mano derecha. No pagaba lo que correspondía, me fui, y un día me llama. Me hizo una emboscada”, declaró. La exempleada contó que el recibimiento fue cordial, pero que cambió cuando se cerró la puerta: “Cuando me atiende me abraza y cuando cierra la puerta, sale su mano derecha filmándome, el abogado, la hermana de ella y ahí empezó a agredirme. ‘Ahora me vas a decir cuánto me robaste’, me decían”.
La denunciante aseguró que durante el episodio la amenazaron con enviarla a prisión mientras varias personas grababan con sus teléfonos. “Tiene una manera muy mala de tratar a la gente. Me juró que me iba a meter presa. Todos grabándome”, dijo. Después, según su relato, aparecieron imágenes suyas con un pedido de difusión y el calificativo de “chorra”: “Después aparecieron las fotos. Decía ´difundan¨y una foto, escrachándome, con ‘chorra’”. Gisela agregó que la exposición llegó hasta su padre y resumió la intención que atribuye a su exjefa: “fue adefenestrarme”.
Gisela describió a Pitty La Numeróloga como una persona distinta de la imagen que muestra públicamente. “No es lo que demuestra ser. Te muestra dos caras. Yo me llevaba bien con ella, es otra persona. Lo que me hizo es de alguien que no está bien”, sostuvo, y también afirmó que la empresaria “se aprovecha de…” personas vulnerables. La exempleada padece depresión y estrés postraumático, que atribuye a los hechos denunciados. El próximo paso previsto es el juicio, luego de la mediación a la que, de acuerdo con lo señalado por Fernanda Iglesias, Asad no asistió.
