(BUENOS AIRES).- Maru Botana siempre encuentra la forma de sorprender con preparaciones que llevan el sello de la cocina de las abuelas. Esta vez, la pastelera compartió una receta que rompe con todo lo conocido: pañuelitos de queso y dulce en los que el queso no va de relleno, sino integrado directamente en una masa tierna y quebradiza.
La receta rescata una tradición familiar y la convierte en la compañía ideal para cualquier ronda de mate. Es que, según contó la cocinera, la clave está en respetar al pie de la letra los ingredientes y un truco fundamental a la hora de estirar: nada de espolvorear harina extra, así la textura queda perfecta.
Ingredientes
200 g de harina
200 g de queso cuartirolo, cremoso o fresco
100 g de manteca
1 pizca de sal
150 g de dulce de batata (cantidad aproximada)
150 g de dulce de membrillo (cantidad aproximada)
Para empezar, colocar la harina, el queso (siempre a temperatura ambiente), la manteca y la pizca de sal en un bol amplio. Unir todos los ingredientes con las manos hasta formar un bollo suave, liso y homogéneo. El amasado manual es esencial para que los pañuelitos tengan la consistencia justa.
Una vez lista la masa, viene el secreto para trabajarla sin que se pegue: cubrir la mesada con papel aluminio, papel manteca o film y estirar la preparación con palo de amasar hasta que quede de medio centímetro de espesor. Cortar en cuadrados de unos cinco por cinco centímetros, colocar un cubito de dulce de batata o membrillo en el centro y cerrar dos puntas opuestas hacia el medio, pellizcando suavemente para darle la clásica forma de pañuelito.
Llevar a una placa y cocinar en horno precalentado a 180 °C. El punto justo es cuando la masa se ve bien dorada y el queso de la base arranca a gratinarse. Dejar entibiar unos minutos antes de servir.
«Todos los ingredientes deben estar a temperatura ambiente. Se trabajan con las manos hasta que queden unidos. No hay que añadir más harina, para que los pañuelitos conserven esa textura quebradiza sin ponerse duros», explicó Maru Botana sobre su receta estrella de la tarde. Un viaje de ida directo a la merienda que tenés que probar sí o sí.
