(BUENOS AIRES).- La receta de tomates cherry confitados al horno se resuelve con 500 gramos de tomates cherry y un horno a 200 °C: cinco minutos de preparación y entre 25 y 30 de horneado. Sin técnica, el calor concentra el sabor y deja un frasco mediano de 4 porciones.
Al cocinarse despacio, los azúcares de los tomates se caramelizan y los dientes de ajo se transforman en una pasta suave y dulce. Ese fondo agridulce funciona para untar en pan, acompañar una pasta o servir como guarnición de carnes y pescados.
Ingredientes de la receta
500 g de tomates cherry (bien lavados y secos)
5 dientes de ajo (pelados y cortados al medio)
2 ramitas de romero fresco
1 puñado de hojas de albahaca fresca
Aceite de oliva virgen extra, cantidad generosa
2 Cdas de aceto balsámico reducido
1 Cda de miel
Sal fina y pimienta negra recién molida a gusto
El primer paso de esta receta es precalentar el horno a 200 °C, una temperatura media-alta. En una fuente apta para horno, preferentemente de vidrio o cerámica, distribuí los tomates cherry enteros y limpios. Sumá el ajo cortado al medio, las ramitas de romero entero y las hojas de albahaca repartidas.
Espolvoreá con sal fina y pimienta negra recién molida. Bañá los ingredientes con un chorro generoso de aceite de oliva virgen extra: los tomates deben quedar bien cubiertos por la mitad para que no se quemen y sí se confiten. Agregá el aceto balsámico reducido y la miel.
Llevá la fuente al horno durante 25 a 30 minutos. Están listos cuando la piel de los tomates queda bien arrugada, ligeramente dorada en los bordes, y los jugos se mezclan con el aceite y la miel.
El aceite de oliva no se escatima: funciona como medio de cocción y vehículo de sabor. Al terminar, queda infusionado con ajo, romero y tomate, y sirve para aderezar tostadas, pastas o ensaladas. Los dientes de ajo que se cocinan despacio pierden el picor y quedan suaves, ideales para aplastar sobre un pan tostado.
Si no los comés en el momento, guardalos junto con todo su aceite en un frasco de vidrio hermético, en la heladera, hasta por 1 semana. Antes de usar, dejalos unos minutos a temperatura ambiente para que el aceite recupere su estado líquido.
