ESPECTÁCULO

Receta casera de mermelada: cómo hacerla de zanahoria y naranja sin espesantes

 

Con zanahoria y naranja, sin gelificantes ni grandes gastos.

 
receta
receta

(BUENOS AIRES).- "Va a sorprenderte esta mermelada casera de zanahoria y naranja que es riquísima, original y muchísimo más barata que las compradas", dijo Marisa Cortéz al presentar la receta que rinde 1/2 kg y se hace con ingredientes que suele haber en casa. La preparación, detallada el 9 de julio de 2026, no necesita añadidos para quedar espesa.

Cortéz explicó que “la zanahoria no es un ingrediente habitual en las mermeladas caseras, pero combinada con naranja logra un resultado muy equilibrado: la verdura aporta cuerpo y dulzor natural, mientras que el cítrico suma acidez y aroma”. La cocción lenta y la pectina natural de ambos productos evitan el uso de gelificantes industriales, un punto a favor para quienes prefieren una receta sin agregados.

Para hacer medio kilo de mermelada se necesitan 500 gramos de zanahoria pelada y rallada, el jugo y la ralladura de 2 a 3 naranjas jugosas, entre 200 y 250 gramos de azúcar y, de manera opcional, unas gotas de jugo de limón. La receta no exige más que una olla y fuego moderado, y el rendimiento da para varios desayunos o meriendas.

El primer paso es cocinar la zanahoria rallada junto con el jugo y la ralladura de naranja a fuego medio, revolviendo seguido para que no se pegue. Una vez que la verdura está tierna y el líquido empezó a reducir, se incorpora el azúcar y se continúa la cocción hasta obtener una consistencia espesa y brillante.

Para comprobar el punto justo, se coloca una cucharada en un plato frío y se lo lleva unos minutos a la heladera: si al enfriarse toma la textura de mermelada, está lista; si sigue líquida, se cocina unos minutos más. El envasado se hace en caliente, en frascos esterilizados o bien lavados y enjuagados con alcohol si es para consumo inmediato.

Cómo espesar y variar el sabor

Para lograr una textura más espesa sin usar pectina, conviene cocinar a fuego medio-bajo y con paciencia, dejando que el líquido se reduzca de forma natural. Esa reducción progresiva, junto con la fibra de la zanahoria, le da cuerpo a la receta sin necesidad de recurrir a espesantes comerciales.

Entre los consejos para variar el sabor, Cortéz recomienda sumar jengibre fresco rallado o una pizca de canela durante la cocción. Quienes busquen una versión con menos azúcar pueden reemplazar una parte por miel y ajustar la cantidad a gusto.

Para que la mermelada se conserve más tiempo, conviene esterilizar bien los frascos y guardarlos en un lugar fresco, oscuro y seco.