(BUENOS AIRES).- “Con una calabaza cocida al horno o en la freidora de aire podemos armar enseguida una comida completa, más fácil que una tarta y sin harinas”, escribió Marisa Cortéz al compartir tres recetas de calabaza rellena que se preparan en pocos minutos y no llevan harinas.
“La pulpa horneada funciona como base natural, sabrosa y llena de nutrientes”, detalló Cortéz sobre estas tres recetas que aportan proteínas magras. Las versiones —con atún, pollo y jamón— están pensadas para cocinar el relleno mientras el zapallo se hornea, y la pulpa que se retira se puede reservar para hacer sopas, purés o ñoquis.
Opciones con atún, pollo y jamón
La primera receta es la calabaza rellena de atún y espinaca. Lleva una calabaza mediana, dos latas de atún al natural escurridas, 300 gramos de espinaca, una cebolla y dos cucharadas de queso untable descremado. Se hornea la calabaza a 200 °C entre 35 y 45 minutos; aparte, se rehoga la cebolla, se suma la espinaca, el atún desmenuzado y el queso, y se rellena antes de gratinar diez minutos más con queso rallado light. Rinde cuatro porciones de 220 calorías cada una.
Otra alternativa es la de pollo y morrones. Requiere dos pechugas cortadas en cubos pequeños, una cebolla, un diente de ajo, un morrón rojo y uno verde. Mientras se hornea la calabaza, se saltea la cebolla en aceite de oliva, se incorporan ajo y morrones y se dora el pollo a fuego medio-alto. Tras condimentar, se rellena la calabaza y, si se quiere, se gratina unos minutos con queso rallado. Cada plato suma 260 calorías.
La tercera receta combina huevo, jamón y queso. Con cuatro huevos, 150 gramos de jamón cocido en cubos y 100 gramos de queso rallado alcanza. La calabaza se hornea hasta que esté casi tierna, se ahueca un poco más el centro, se distribuye el jamón y se casca un huevo sobre cada mitad —o se baten juntos huevo, jamón y queso para una textura más integrada—, se cubre con queso rallado y se hornea entre 12 y 15 minutos hasta que el huevo esté cocido y el queso bien gratinado. Aporta 240 calorías por porción.
Cortéz recomendó dos secretos para que la calabaza salga dorada y liviana: “Rocía la parte de la pulpa con aceite y agregale especias (ajo en polvo, pimentón, por ejemplo)”. El otro tip: “Cociná en una asadera aceitada, con la pulpa hacia abajo para que se caramelice y sume sabor”.
Tres recetas sin harinas, bien completas y con el horno como gran aliado para resolver cualquier almuerzo o cena en el día a día.
