ESPECTÁCULO

Cómo hacer milanesas sin aceite: para evitar las calorías y la mala digestión

 

La técnica que elimina el aceite sin sacrificar el crujiente

 
Recetas
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(BUENOS AIRES).- “Doradas, secas, crocantes y sin una gota de aceite. La receta que parecía imposible ya es furor en redes y promete cambiar para siempre la forma de hacer milanesas en casa”. La búsqueda de recetas más saludables transformó a la tradicional milanesa argentina en un plato que elimina las grasas sin resignar textura ni sabor.

La milanesa es uno de los platos más tradicionales de la gastronomía argentina, pero su versión frita suma una gran cantidad de calorías vacías y resulta más difícil de digerir. Cocinar sin aceite cobró popularidad por los beneficios para la salud y por preservar el sabor y la textura de los alimentos. En ese camino, el chef Del Sroufe, un especialista con más de 20 años de experiencia en cocina vegetariana y vegana, desarrolló una técnica junto al Centro de Estudios en Nutrición del Dr. T. Colin Campbell para lograr milanesas crujientes sin necesidad de freír.

El paso a paso sin una gota de aceite

El primer paso que propone Del Sroufe consiste en marinar la carne en puré de manzana o aquafaba, el líquido de cocción de los garbanzos. Ese truco aporta humedad y permite una caramelización natural durante la cocción. Luego, las milanesas se rebozan con una mezcla de pan rallado integral y especias, o los condimentos que prefieras.

Para la cocción, el consejo del chef es colocar las milanesas en una freidora de aire o un horno de convección. Este sistema hace circular aire caliente, imita el efecto de la fritura y consigue una textura crujiente sin usar aceite. “Es una forma de evitar las grasas concentradas que carecen de valor nutricional”, detalló al explicar esta preparación.

A esa técnica profesional se le sumó un truco viral que conquistó TikTok e Instagram: calentar bien la placa del horno antes de apoyar las milanesas, con un toque de manteca o spray vegetal. La receta que más se comparte en redes usa bife fino de nalga o cuadrada, huevo, mostaza, sal y pimienta. El rebozado se potencia mezclando pan rallado con una cucharada de panko o polenta fina, lo que aporta una textura rústica y crujiente. La cocción se hace a horno fuerte (220 °C) de 15 a 20 minutos, dando vuelta las milanesas a la mitad.

Al eliminar el aceite no solo se reducen las calorías, sino que se promueve una mejor digestión y se cuida la salud intestinal. Una porción de 100 gramos de milanesa sin aceite aporta 120 calorías, 2 gramos de grasas, 15 gramos de carbohidratos y 10 gramos de proteínas. Para los que buscan más sabor, se puede sumar ajo en polvo, pimentón o semillas al rebozado, como sésamo y chía, opción que ya aparece en muchas recetas caseras.