(BUENOS AIRES).- “Ni si el FBI me investiga van a encontrar algo, porque soy una persona honesta. Estaba escribiendo al grupo de compañeros y les iba a decir que no esperen mi disculpa, porque eso es de cagón. Yo me hago responsable de esa jugada”, dijo Wilfrido Báez. El futbolista de Recoleta FC se refirió de esa manera al escándalo interno que quedó después de la derrota 3-1 ante Boca por la ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana 2026.
El partido se disputó en el estadio de Huracán. Allí, Báez vio la tarjeta roja por un fuerte codazo a Leonel Flores, una acción que condicionó el desarrollo del encuentro y dejó al conjunto paraguayo con un hombre menos.
El jugador de Recoleta FC explicó cómo fue la acción: “Por inercia levanté el brazo y agarré al jugador de Boca para hacerme sentir en la marca, y le tomé de la boca. Ya sabía lo que se venía por las cámaras”, añadió.
Wilfrido Báez contó el conflicto que hubo en Recoleta tras la derrota con Boca
Báez contó que el presidente de Recoleta FC, Luis Vidal, ingresó al vestuario enojado ni bien concluyó el partido. “El presidente entró enojado al vestuario. Era un partido para hacer historia y, lastimosamente, por esa jugada de la que me hago responsable, cambió el partido”, señaló.
El futbolista también contó que le escribía al grupo de compañeros y que no iba a pedir disculpas por la expulsión. “Estaba escribiendo al grupo de compañeros y les iba a decir que no esperen mi disculpa, porque eso es de cagón”, sostuvo, y remarcó que se hacía cargo de lo ocurrido.
Pese al enojo inicial del dirigente, Báez aseguró que no recibió reproches de sus compañeros ni de los dirigentes. “Hasta ahora no recibí ninguna queja, solo apoyo. Mis compañeros y los dirigentes saben quién soy”, expresó.
La revancha se jugará la próxima semana: Recoleta FC y Boca volverán a verse las caras para definir la serie de la Copa Sudamericana. El conjunto paraguayo deberá remontar el 3-1 en contra si quiere seguir con vida en el certamen continental.
