(BUENOS AIRES).- Boca recibió el ofrecimiento de ocho centrodelanteros en las últimas semanas, pero Riquelme mantuvo la misma postura y descartó avanzar por cualquiera de ellos. La búsqueda de un nueve quedó supeditada a la evolución de la lesión de Adam Bareiro, y el presidente no piensa apurar una decisión si el paraguayo responde al tratamiento que le hicieron.
Los nombres que acercaron los representantes fueron Gabriel Ávalos, Álex Arce, Pablo Vegetti, Ezequiel Ávila, Tomás Molina, Guido Carrillo, Ignacio Russo y Maurio Icardi. Ninguno logró torcer la voluntad de Riquelme, que desde el inicio consideró que no encajaban en lo que busca Boca para ese puesto.
El club también había tenido charlas por David Romero, Luciano Gondou y Lucas Passerini, pero esas gestiones tampoco prosperaron. La directriz que bajó Riquelme fue clara: mientras no haya certezas sobre el tiempo de baja de Bareiro, no se va a hacer una inversión importante en el ataque. "El presidente tiene una línea clara con respecto a cómo seguir el tema", detallaron desde el entorno del Xeneize.
La lesión de Adam Bareiro
Boca arrancó a moverse en el mercado por la lesión en la espalda que arrastra Bareiro. Hoy el equipo cuenta con Milton Giménez y el propio Bareiro como centrodelanteros naturales, mientras que Miguel Merentiel y Ángel Romero pueden jugar como puntas pero no son especialistas en esa función.
El paraguayo se sometió a un bloqueo y esperan su evolución en los próximos días. Si el tratamiento da resultado, la previsión es que pueda estar disponible en un par de semanas y la búsqueda quedaría postergada. Según el esquema que manejan en el club, "si el paraguayo tiene una evolución favorable con el bloqueo que se hizo, esperan que esté disponible en las próximas semanas".
El otro escenario es que no responda como se espera y necesite una intervención quirúrgica. En ese caso, el tiempo de recuperación se estiraría a unos dos meses, "ya hablando de 2 meses de recuperación", un panorama que obligaría a la dirigencia a acelerar la contratación de un reemplazante.
Las condiciones para ese eventual refuerzo ya están definidas: solo se incorporará un delantero mediante un préstamo o una venta al exterior. Nada de grandes erogaciones antes de saber si Bareiro vuelve sin pasar por el quirófano. La decisión final queda atada a la próxima revisión médica del atacante guaraní.
Mientras tanto, los delanteros que hoy tiene a disposición el entrenador seguirán cargando con la responsabilidad ofensiva. Giménez aparece como la principal referencia de área, con Merentiel y Romero como alternativas para acompañarlo o suplirlo en un esquema que no contempla una incorporación inmediata. El mercado de pases no se activará de lleno hasta que los médicos le den a Bareiro un diagnóstico definitivo: alta en semanas o quirófano.
