(BUENOS AIRES).- «El apuntado para la defensa es Kevin Lomónaco, una de las figuras de Independiente«. La frase la repiten en los despachos de Brandsen 805, donde Juan Román Riquelme ya trabaja en el quinto refuerzo de Boca apenas horas después de haber cerrado la cuarta incorporación del mercado.
Esa cuarta ficha fue Enner Valencia, que aterrizó en la madrugada del sábado, completó los chequeos de rigor y estampó la firma en un contrato por 18 meses. El ecuatoriano se sumó como alternativa de peso en ataque y, una vez resuelta su firma, Riquelme aceleró el plan para reforzar la última línea.
La idea que maneja la secretaría técnica xeneize es sumar un marcador central de jerarquía que pelee el puesto antes del arranque de las competencias. Lomónaco corre con ventaja en la consideración de Riquelme, aunque Boca todavía no hizo una oferta formal por el zaguero de Independiente.
El defensor tiene muy encaminada su llegada al Real Oviedo de España, operación que lo acercaría al fútbol europeo. La negociación la impulsa el Grupo Pachuca, que gerencia al conjunto de la segunda división española y ya puso sobre la mesa una oferta formal de 6 millones de dólares por el 70 por ciento del pase.
En Avellaneda pretenden alrededor de 7 millones de dólares por ese mismo porcentaje de los derechos económicos del defensor. La diferencia de un millón mantiene abierta la pulseada y, si el acuerdo con los inversores se frustra, en Boca no descartan avanzar con una oferta concreta por Lomónaco.
Mientras la negociación con el grupo inversor continúa, Riquelme observa de cerca la situación del central. En simultáneo, la dirigencia xeneize sondea otras alternativas en el mercado para no quedar desabastecida en la zaga si la operación por el marcador central de Independiente se cae definitivamente.
Riquelme quiere al quinto refuerzo definido antes de que el equipo que dirige Rodolfo Arruabarrena ingrese en la etapa decisiva de las competencias del semestre. El mercado de pases todavía le da margen a Boca para esperar, pero el apuro del presidente por cerrar cuanto antes al central marca el ritmo de las próximas horas en Brandsen 805.
