(BUENOS AIRES).- Juan Román Riquelme mantiene negociaciones abiertas con Ezequiel "Chimy" Ávila con la intención de convertirlo en el quinto refuerzo de Boca en este mercado de pases 2026, aunque el club xeneize no está solo en la carrera: Rosario Central, dirigido por Jorge Almirón, también ya entabló gestiones formales para sumar al delantero de 32 años.
Boca ya concretó la llegada de cuatro jugadores en esta ventana: Álvaro Montero, Leandro Lozano, Sebastián Villa y, en las últimas horas, el ecuatoriano Enner Valencia, quien fue designado como el nueve titular del equipo de Rodolfo Arruabarrena. "En las últimas horas, Boca cerró a Enner Valencia para que sea el nueve titular del equipo y ahora van a la carga por un delantero más", precisaron desde el entorno de la dirigencia.
Aun con esos nombres confirmados, Juan Román Riquelme no baja los brazos y va por más piezas en ataque. El apuntado principal es Ávila, y la dirigencia ya inició gestiones para que se convierta en la quinta incorporación del plantel. Según pudo confirmar este medio, el vicepresidente xeneize negocia directamente con el "Chimy" y el interés pasó a ser concreto en las últimas horas.
El delantero se encuentra en una posición favorable para negociar: con pasado en San Lorenzo, está libre tras su paso por el Betis de España, por lo que tanto Boca como cualquier otro interesado pueden dialogar directamente con él, sin necesidad de acordar con un club dueño de su pase. "Tanto Boca como Rosario Central dialogan directamente con él para convencerlo", señalaron fuentes cercanas a la operación.
Rosario Central, el competidor directo
Rosario Central se metió de lleno en la disputa. El conjunto canalla, que dirige Jorge Almirón, mantiene conversaciones formales con el delantero y Juan Román Riquelme ya sabe que la operación no será sencilla. La presencia de un familiar directo en Arroyito suma un condimento extra para seducir al jugador.
En Central juega Gastón Ávila, hermano del "Chimy", un factor que el propio futbolista de 32 años considera un incentivo importante a la hora de elegir destino. Los dos equipos mantienen contacto directo con el atacante mientras él define su futuro, y la cercanía familiar podría inclinar la balanza a favor del equipo rosarino.
Más allá de la puja por el delantero, la dirigencia xeneize no descarta moverse también por un defensor central y podría sumar un sexto refuerzo antes del cierre del libro de pases. La idea de Juan Román Riquelme es mantener al equipo competitivo en todas las líneas, con la mira puesta en los compromisos que se vienen en la segunda mitad del año.
