(BUENOS AIRES).- River venció 2-0 a Argentinos Juniors en el Monumental y cortó una seguidilla de cinco derrotas consecutivas. El triunfo por la quinta fecha del Torneo Clausura fue el primero del equipo en el campeonato después de cuatro derrotas seguidas y le permitió sumar sus primeros tres puntos.
Gonzalo Montiel y Ángel Correa marcaron los goles del equipo dirigido por Eduardo Coudet. Montiel abrió el marcador a los 36 minutos del primer tiempo y Correa sentenció el partido sobre el cierre con un penal. Thiago Almada debutó con la camiseta de River como titular y compartió el ataque con Correa y Lucas Beltrán.
Las rachas que terminaron en el Monumental
La seguidilla de cinco derrotas previas incluyó compromisos del Torneo Clausura y la eliminación ante Aldosivi por la Copa Argentina. Si se suma la caída frente a Belgrano en la final del Apertura, River acumulaba seis derrotas consecutivas en competencias nacionales, una marca inédita para la institución.
El 2-0 también cortó una sequía de goles y le devolvió solidez defensiva al equipo. River mantuvo el arco en cero y construyó una victoria que nunca llegó a ponerse seriamente en riesgo. La aparición de Montiel para abrir el partido y el penal convertido por Correa terminaron de darle forma a una noche que permitió recuperar tranquilidad en Núñez.
La presión sobre Coudet y el debut de Almada
Eduardo Coudet llegó al partido con una presión enorme sobre su continuidad. Antes del encuentro había reconocido que la situación era difícil y que el equipo necesitaba reaccionar de inmediato, y había asumido públicamente la responsabilidad por el mal momento. La situación había llevado al Millonario al fondo de la tabla de su zona. El triunfo le permite trabajar con mayor tranquilidad y preparar los próximos desafíos con un resultado positivo como respaldo.
Thiago Almada dejó buenas sensaciones en su primer partido oficial. La llegada del campeón del mundo, sumada a la presencia de Ángel Correa y Otamendi, elevó considerablemente las expectativas alrededor del plantel. El propio Almada reconoció que el equipo todavía tiene aspectos por mejorar. Coudet tendrá ahora el desafío de ensamblar esas individualidades para que River pueda sostener la reacción.
La victoria ante Argentinos no borra de un día para otro todo lo que ocurrió durante las últimas semanas, pero puede representar el comienzo de una recuperación. El próximo objetivo de River será demostrar que el 2-0 no fue un simple desahogo y que puede convertirse en el punto de partida de una nueva etapa para el equipo de Coudet.
