RIVER PLATE

El respaldo de Acuña a Coudet y sus compañeros en el vestuario de River «De esta salimos»

 

El Huevo tomó la palabra en un momento complicado para el equipo.

 
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(BUENOS AIRES).- “De esto salimos todos juntos”, dijo Marcos Acuña en el vestuario de River tras la dura derrota ante Rosario Central en el Monumental. El lateral izquierdo, campeón del mundo con la Selección Argentina, tomó la palabra para respaldar a sus compañeros y al cuerpo técnico de Eduardo Coudet en medio de una racha negativa que encendió las alarmas entre los hinchas.

El Millonario profundizó su mal momento con una caída que dejó mucha bronca puertas adentro porque el equipo no pudo sostener el rendimiento y volvió a cometer errores que costaron puntos importantes. La falta de regularidad, algunas desatenciones defensivas y la poca eficacia en momentos claves son los aspectos que más preocupan a esta altura.

Acuña, uno de los futbolistas de mayor experiencia del plantel de River, transmitió tranquilidad y pidió mantener la unidad. La intención del defensor es que el grupo no se divida ante la adversidad y pueda encontrar una salida desde el trabajo diario. Para el Huevo, la solución no llegará con reproches internos sino con compromiso colectivo, y considera que el plantel tiene jerarquía suficiente para salir adelante.

El mensaje del exjugador de Racing apunta a que todos los sectores empujen en la misma dirección: jugadores, cuerpo técnico y dirigencia. Con recorrido en grandes competencias internacionales, Acuña entiende que los equipos importantes también atraviesan crisis y que la respuesta debe aparecer en los momentos más difíciles.

Su aparición como voz de liderazgo refleja la necesidad de que los referentes den la cara y eviten que el golpe deportivo se transforme en un problema anímico más profundo. Otros futbolistas de experiencia en River comparten esa postura y confían en que el equipo tiene herramientas para revertir la situación.

Los jugadores creen que el Millonario no está lejos de encontrar el funcionamiento esperado, pero necesitan demostrarlo rápido. La sensación en el plantel es que se trata de una mala racha y que una victoria puede cambiar por completo la dinámica de una temporada que arrancó torcida.

Coudet ya trabaja para encontrar respuestas futbolísticas y espera que sus dirigidos cambien la imagen en los próximos encuentros. El margen de error es cada vez menor y la presión, dentro de un club donde la exigencia es máxima, crece con cada fecha que pasa sin un triunfo.

El respaldo interno existe y las palabras de Acuña marcaron una postura clara de unidad. El desafío para River ahora es transformar ese mensaje en hechos sobre la cancha y recuperar la confianza cuanto antes, porque la competencia continúa y ya no hay lugar para más tropiezos.