(BUENOS AIRES).- Eduardo Coudet tiene un margen mínimo de error en River. El equipo necesita reaccionar de inmediato para meterse en los puestos de clasificación a la Copa Libertadores 2027 por la tabla anual, y el técnico asumió una doble misión: levantar futbolísticamente al plantel y sumar la mayor cantidad de puntos posible en el Torneo Clausura.
La derrota frente a Gimnasia profundizó la crisis del Millonario y encendió las alarmas respecto de la clasificación continental. En aquel momento, River todavía no conseguía ubicarse dentro de los lugares que entregan un boleto al certamen. Los caminos ya están definidos: Belgrano, campeón del Apertura, tiene asegurado un lugar en la fase de grupos; el campeón del Clausura y el ganador de la Copa Argentina también accederán de manera directa. Los otros cupos saldrán de la tabla anual, donde el primero y el segundo irán a la fase de grupos y el tercero deberá disputar la segunda fase previa.
La tabla anual acumula los puntos del Apertura y del Clausura. Cada unidad que se escapa puede tener un peso enorme en el cierre de la temporada, por eso Coudet tiene el desafío de recuperar la regularidad y evitar que el margen de error se siga achicando. River viene de una seguidilla negativa que lo complicó y ahora debe transformar la producción de puntos en el segundo semestre.
No existe una cifra matemática exacta que garantice hoy la clasificación, porque el corte dependerá de los resultados de todos los rivales que pelean arriba. Sin embargo, River necesita apuntar a una cosecha alta de puntos durante el Clausura para asegurarse de terminar entre los tres primeros de la tabla anual. El objetivo prioritario es terminar primero o segundo, lo que lo mandaría directo a la fase de grupos sin tener que transitar la fase previa.
Si el equipo se queda con el Torneo Clausura obtendrá automáticamente un lugar en la fase de grupos, y la Copa Argentina sigue abierta como otra vía posible. De todos modos, la tabla anual aparece como el camino que River debe cuidar especialmente para no llegar a las últimas fechas dependiendo de otros resultados. No puede darse el lujo de seguir dejando puntos en el camino.
La incorporación de Thiago Almada genera expectativa en ese sentido. El mediocampista ofensivo ya se sumó al plantel y puede convertirse en una pieza determinante para que Coudet mejore el funcionamiento y convierta en puntos la cantidad de oportunidades que genera el equipo.
River todavía está a tiempo de reaccionar, pero la situación exige una respuesta inmediata. Coudet tiene enfrente la misión de devolverle la confianza al equipo, volver a ganar y meter al Millonario en la zona alta de la tabla anual. Sumar, recuperar terreno y evitar otra caída es ahora la prioridad para no poner en riesgo el lugar en la Copa Libertadores 2027.
