RIVER PLATE

Torneo Clausura: Di Carlo atacó el arbitraje argentino: «Nosotros contra todos»

 

El presidente de River cargó contra los árbitros y usó una frase del capitán para marcar postura.

 
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(BUENOS AIRES).- “Somos nosotros contra todos”, había dicho Nicolás Otamendi después de la derrota frente a Tigre. Ahora, el presidente de River, Stefano Di Carlo, recogió esa frase y salió con los tapones de punta contra el arbitraje, en una conferencia de prensa que elevó la temperatura en Núñez.

Di Carlo explicó que la tolerancia dentro del club está agotada y que algunas decisiones arbitrales terminaron perjudicando al equipo que dirige Eduardo Coudet. Su reclamo no fue aislado: llegó justo después de que el propio capitán del plantel manifestara públicamente su disconformidad con los fallos. El presidente sostuvo que River no recibe el trato que considera adecuado y decidió hacer público el malestar institucional, en un giro de tono que la dirigencia venía evitando.

La decisión de hablar sobre los árbitros representa un cambio dentro de River. La dirigencia venía concentrando buena parte de sus explicaciones en la necesidad de darle tiempo a Coudet para ensamblar un plantel completamente renovado, pero ahora también aparece un reclamo institucional por el arbitraje. Di Carlo considera que el equipo no solamente atraviesa dificultades futbolísticas, sino que algunas decisiones externas también terminaron condicionándolo. Y en un momento donde cada punto y cada detalle tienen un peso enorme, la dirigencia decidió no quedarse en silencio.

El difícil presente de River

El equipo atraviesa una seguidilla de derrotas, Coudet está bajo presión y la dirigencia realizó un mercado de pases histórico para intentar modificar el rumbo. Thiago Almada, Ángel Correa y el propio Nicolás Otamendi llegaron como refuerzos de primer nivel, pero el funcionamiento colectivo todavía no aparece. Di Carlo reconoció que la situación es compleja y que el proceso no se resuelve mágicamente con una sola ventana de transferencias. Por eso pidió tiempo y respaldó públicamente al entrenador, aunque sabe que la paciencia de los hinchas está al límite y que cada partido que pasa sin ganar agranda la bronca.

El presidente entiende el enojo de la gente y su derecho a reclamar, pero sumó al análisis un componente que hasta ahora había quedado en voz baja: el arbitraje. En Núñez están convencidos de que el equipo no solo pelea contra sus propias limitaciones futbolísticas, sino también contra decisiones externas que condicionan los resultados. La derrota ante Tigre profundizó la preocupación y cualquier situación polémica eleva todavía más la tensión alrededor de un plantel que necesita reaccionar con urgencia.

La frase de Di Carlo también llega en ese contexto de máxima exigencia. River necesita empezar a sumar resultados positivos y cada fallo cuestionado se transforma en un elemento adicional de discusión. El presidente no esquivó el tema y salió públicamente a cuestionar los arbitrajes, en una señal que puede generar todavía más repercusión en el fútbol argentino.

Di Carlo instaló una postura institucional que corre en paralelo al trabajo de Coudet. El técnico sigue respaldado por la cúpula dirigencial y tendrá la responsabilidad de transformar un grupo repleto de figuras en un equipo competitivo. La dirigencia ya hizo su parte en el mercado y ahora espera respuestas dentro de la cancha, aunque dejó claro que también estará atenta a todo lo que ocurra alrededor de los partidos. River necesita ganar, y su presidente decidió marcar la cancha.