(BUENOS AIRES).- River analiza el futuro de Sebastián Driussi mientras Eduardo Coudet define qué jugadores serán importantes para su proyecto y el delantero aparece en la mira de São Paulo y Rayados de Monterrey. La continuidad del atacante quedó bajo análisis por la competencia interna y el interés de dos clubes del exterior.
Eduardo Coudet comienza a definir qué lugar tendrá Driussi en su proyecto para River. El entrenador debe evaluar las características del delantero, su estado físico y la posición que puede ocupar dentro del esquema que pretende implementar. La llegada de futbolistas de jerarquía como Lucas Beltrán y Rafael Santos Borré elevó las alternativas ofensivas y obliga al atacante a pelear nuevamente por un lugar.
Las lesiones le impidieron a Driussi conseguir la continuidad necesaria desde su regreso a River. El delantero atravesó períodos en los que mostró capacidad ofensiva, pero las interrupciones dificultaron su consolidación como titular indiscutido. Su posibilidad de actuar en diferentes posiciones del frente de ataque puede favorecerlo ante un plantel con más opciones para esa zona.
La competencia interna será uno de los factores que Coudet deberá ponderar antes de resolver el lugar del delantero. Beltrán y Borré llegaron para elevar el nivel del ataque, mientras Driussi deberá convencer al entrenador de que merece mantener protagonismo. El cambio en la delantera vuelve más sensible la definición de su futuro, aunque todavía no existe una decisión sobre su salida.
São Paulo y Rayados de Monterrey tienen a Driussi en carpeta y ya tomaron nota de su situación en el plantel. El interés todavía no significa que haya una transferencia encaminada. La posibilidad de analizar alternativas aparece si su lugar en el equipo de Coudet queda demasiado relegado, aunque el escenario depende de la evaluación del entrenador y de lo que River considere conveniente.
La inversión realizada por River también pesa en cualquier análisis. La institución desembolsó 10 millones de dólares para contratar a Driussi desde Austin FC, mientras su valor de mercado estimado es de 4,5 millones de euros. El delantero sigue representando un activo económico que el club debe contemplar si evalúa una eventual salida.
El salario de Driussi suma otro elemento al análisis. Antes de las incorporaciones de Nicolás Otamendi, Thiago Almada y Ángel Correa, Driussi y Marcos Acuña estaban entre los futbolistas mejor pagos del plantel, con una remuneración cercana a dos millones de dólares anuales. Una eventual salida también podría representar un alivio para las cuentas de River, aunque esa posibilidad dependerá de la decisión deportiva y económica de la institución.
Desde su regreso, el atacante disputó 53 partidos oficiales, marcó 10 goles y aportó dos asistencias. Esos registros forman parte de la evaluación sobre su presente, en un momento en el que todavía debe recuperar continuidad y demostrar que puede sostener un lugar dentro de la estructura del nuevo entrenador.
El próximo paso será la definición de Coudet sobre el rol de Driussi y la evaluación de River ante las alternativas del mercado. Con São Paulo y Rayados de Monterrey atentos a su situación, el futuro del delantero permanece abierto, pero cualquier salida deberá contemplar tanto su lugar en el equipo como la inversión realizada por el club.
