(BUENOS AIRES).- “Por cuestiones familiares, Maximiliano Salas podría continuar en un club de Buenos Aires”, aseguró el periodista Hernán Castillo, y el futuro del delantero sufrió un revés de último momento. River ya tenía un principio de acuerdo para cederlo a Independiente Rivadavia sin cargo y sin opción de compra, pero el propio futbolista puso en duda la operación sobre el cierre del mercado de pases.
La dirigencia que encabeza Stefano Di Carlo busca desprenderse de los jugadores que Eduardo Coudet apartó del plantel. Aunque el mercado de la Liga Profesional cierra este viernes, el Millonario cuenta con un as bajo la manga: si cede a un futbolista a otro club argentino después de esa fecha, puede incorporar un reemplazo hasta el 2 de septiembre. El caso Salas, de concretarse en Buenos Aires, le otorgaría ese cupo extra.
El préstamo de Galarza Fonda y el sondeo por Castaño
Mientras se define la salida de Salas, Estudiantes de La Plata mueve fichas por Matías Galarza Fonda. “Estudiantes de La Plata pretende a Matías Galarza Fonda en condición de préstamo”, confirmaron los periodistas Matías Cabezas y Nicolás Bozza. El mediocampista paraguayo llegó en la etapa de Marcelo Gallardo, tuvo un paso sin brillo por Atlanta United y estuvo a punto de ser transferido al Bologna, aunque la negociación se enfrió por un cambio de planes del club italiano. Ahora, sin lugar en el equipo de Coudet y sin ofertas firmes de venta desde el exterior, la opción de ir a La Plata toma cada vez más fuerza.
La danza de nombres incluye a Kevin Castaño. El colombiano, otro de los apartados en el predio de Cantilo, recibió un sondeo del Vasco da Gama brasileño, que reorientó su interés tras la caída del pase de Santiago Sosa. River, que invirtió 12 millones de dólares por su ficha a comienzos de 2025, pretende recuperar al menos la mitad de ese monto y analiza cederlo con una opción de compra.
Mientras aligera el plantel, el club de Núñez también acelera por los refuerzos. La prioridad es Francisco Ortega, lateral izquierdo de Olympiakos con quien ya tiene todo acordado en lo contractual. La negociación se traba en la diferencia económica: los griegos exigen 6 millones de dólares y la oferta de River es de 5 millones. En Núñez confían en destrabar la operación en las próximas horas.
El arribo de Tobías Andrada, que este mismo viernes se realiza la revisión médica, completará el séptimo refuerzo tras las llegadas de Nicolás Otamendi, Giovanni González, Mauro Arambarri, Rafael Santos Borré, Lucas Beltrán y Ángel Correa. Con el regreso de Esequiel Barco descartado por los costos y la vuelta de Franco Mastantuono lejana por la postura del Real Madrid, la búsqueda de un volante creativo completa la lista de deseos.
La cesión de Salas, si finalmente opta por un destino en Buenos Aires, le abriría a River la puerta para un octavo refuerzo fuera del plazo ordinario del mercado. El Millonario apura las últimas horas del libro de pases con la mira puesta en aliviar el plantel y sumar las piezas que le faltan a Coudet.
