(BUENOS AIRES).- «Intercambian documentación», reveló el periodista Germán García Grova. River y Atlético Mineiro están cerca de cerrar el préstamo de Kevin Castaño por un año, con un cargo de 500.000 dólares y una opción de compra de 5 millones por el 60% de su pase.
El mediocampista colombiano llegó a River en marzo de 2025 procedente del Krasnodar de Rusia, en una operación cercana a los 14 millones de dólares. Su incorporación despertó una enorme expectativa, pero nunca logró justificar la inversión: en 45 partidos no convirtió goles y apenas aportó dos asistencias.
Por eso, en Núñez consideran positivo poder recuperar parte de lo invertido con esta operación. La nueva dirigencia decidió avanzar con una profunda renovación para evitar que se repitan casos como el de Castaño, donde un jugador no estuvo a la altura de las erogaciones. Hay varios antecedentes en los últimos mercados en los que el club desembolsó sumas importantes por futbolistas que luego no rindieron según lo esperado.
La salida del colombiano se da en medio de una reconstrucción casi total del plantel encabezada por Stefano Di Carlo y Pablo Longoria, quienes se encargaron del mercado de pases desde el comienzo. El club invirtió cerca de 70 millones de dólares para fortalecer el equipo que dirige Chacho Coudet, con una premisa clara: priorizar la calidad por encima de la cantidad. Tras concretar varias salidas, la dirigencia apostó fuerte para darle un nuevo perfil al plantel.
El presente futbolístico de River no ayuda. El equipo arrastra cinco derrotas consecutivas en este semestre, la última ante Tigre, y necesita revertir el flojo momento con las nuevas incorporaciones. La necesidad de un golpe de timón es urgente y las caras nuevas deberán adaptarse rápido a la exigencia de un club que no tolera más traspiés.
En ese contexto, el Millonario también cerró recientemente una operación millonaria con un gigante de Brasil que generó una buena reacción entre los hinchas. La apuesta es que esos refuerzos le den a Coudet lo que nunca pudo aportar Castaño: presencia en la mitad de la cancha, peso ofensivo y regularidad.
Los números del volante colombiano con la camiseta de River reflejan un paso sin relieve. Disputó 45 encuentros oficiales, no marcó ningún gol y apenas repartió dos asistencias. La expectativa que generó su llegada desde el fútbol ruso se diluyó con el correr de los meses y nunca encontró un lugar firme en la consideración del cuerpo técnico.
Con el préstamo a Atlético Mineiro encaminado, River le pone fin a un ciclo que nunca arrancó. El volante se marcha sin haber convertido un solo gol y con la sensación de que los casi 14 millones de dólares que costó pudieron usarse mejor. Ahora, la dirigencia busca cerrar los últimos movimientos del mercado y dar vuelta la página con refuerzos que devuelvan la ilusión a los hinchas.
