(BUENOS AIRES).- River venció 3-2 a Banfield por la séptima fecha del Torneo Clausura y volvió al triunfo en el debut de Leonardo Ponzio como entrenador interino. El equipo encontró una respuesta ofensiva en un momento de crisis, con Ángel Correa y Thiago Almada como figuras y Sebastián Driussi también decisivo en el marcador. La victoria llegó después de la eliminación en la Copa Sudamericana ante Independiente Santa Fe y de la salida de Eduardo Coudet.
Leonardo Ponzio asumió con apenas unos pocos entrenamientos antes del estreno y tuvo como primera tarea recomponer el ánimo de un plantel golpeado. El interinato comenzó con una propuesta más ofensiva, aunque sin una ruptura total con el ciclo anterior: mantuvo buena parte de la estructura que utilizaba Coudet. La formación volvió a apoyarse en Correa, Almada y Driussi como referencias para atacar. El desafío inmediato era recuperar rápidamente la confianza de un equipo que venía de atravesar una profunda crisis.
Sebastián Driussi abrió el partido, Thiago Almada amplió la diferencia y Ángel Correa marcó el tercero para River. La producción ofensiva le permitió al equipo construir una ventaja que durante buena parte del encuentro pareció suficiente para encaminar el resultado. La efectividad fue una diferencia respecto del ciclo anterior, cuando River había sufrido para encontrar los goles. Banfield descontó en dos oportunidades y transformó el tramo final en un momento de tensión, pero River resistió y se quedó con los tres puntos.
Ángel Correa fue uno de los puntos más altos del equipo. El delantero se mostró activo, participó del circuito ofensivo y generó problemas cerca del área de Banfield. Su presencia le dio a River una referencia constante en los metros finales y su intervención terminó siendo determinante en un partido que se complicó sobre el cierre. El atacante volvió a justificar la fuerte apuesta que el club hizo por su llegada.
Thiago Almada también recuperó protagonismo cuando tuvo libertad para acercarse al área rival. El mediocampista recibió entre líneas, encaró y generó desequilibrio, recursos que River necesitaba para darle continuidad a sus ataques. Su gol coronó una actuación en la que volvió a sentirse protagonista y volvió a marcar la diferencia. Driussi, por su parte, aportó profundidad y confirmó su momento individual al convertir nuevamente después de su tanto ante Santa Fe.
Tobías Andrada completó el grupo de rendimientos destacados con una actuación de gran despliegue en la mitad de la cancha. El mediocampista colaboró en la recuperación y ayudó a sostener el funcionamiento cuando Banfield empezó a empujar en busca del empate. El equipo de Pedro Troglio insistió hasta el final, mientras River tuvo dificultades para controlar el juego aéreo. Los dos descuentos mantuvieron abierta la definición durante el tramo final.
La victoria le permite a River mirar con algo más de tranquilidad su situación en el Torneo Clausura, aunque todavía está obligado a sumar para acercarse a la clasificación a los octavos de final. Antes del partido, el equipo ocupaba el penúltimo lugar de la Zona B, con apenas cuatro puntos sobre 18 posibles. El triunfo no resuelve los problemas, pero le da a Ponzio un primer resultado para trabajar sobre la confianza, corregir el control del juego aéreo y buscar una recuperación sostenida.
