(BUENOS AIRES).- “tres o cuatro refuerzos más”, había pedido Eduardo Coudet después de la dura derrota contra Gimnasia. La dirigencia de River ya le cumplió uno, Tobías Andrada, y en las próximas semanas busca cerrar al menos dos incorporaciones para dar por terminado un mercado de pases que ya suma siete caras nuevas y puede destrabarse con la liberación de cupos.
El mediocampista de 21 años llegó desde Vélez por 6 millones de dólares y firmó contrato hasta diciembre de 2030. Es la séptima incorporación de un mercado multitudinario que incluyó a Nicolás Otamendi (libre), Giovanni González (500 mil dólares), Mauro Arambarri (6 millones), Rafael Santos Borré (2,5 millones), Lucas Beltrán (7 millones) y Ángel Correa (15 millones). Aunque el libro de pases de la Liga Profesional cerró el 31 de julio, el Millonario tiene margen para sumar futbolistas hasta el 2 de septiembre si concreta salidas al exterior o cede jugadores a otros clubes argentinos.
La prioridad sigue puesta en un volante creativo que aporte desequilibrio. El regreso de Esequiel Barco quedó descartado por las altas pretensiones salariales del jugador y el pedido de 15 millones de dólares del Spartak Moscú. Por Thiago Almada, River mantiene firme el acuerdo con el Atlético de Madrid por 20 millones de euros por el 50% del pase, aunque la oferta salarial al futbolista es inferior a la que tiene de Flamengo. En Núñez aseguran que no se bajarán de la pelea hasta que el mediocampista no firme con el club brasileño.
En las últimas horas volvió a instalarse el nombre de Franco Mastantuono. El Real Madrid lo declaró cedible y no concentró para el amistoso del sábado ante Fiorentina en Austria. El propio jugador motorizó la ilusión con un posteo en redes en el que compartió una foto suya de chico con la camiseta de River y tiene ganas de una revancha. Sin embargo, desde el club son cautos y admiten que la chance de que llegue a préstamo es “prácticamente imposible” porque la idea del equipo español es cederlo dentro de Europa.
La otra búsqueda concreta es el lateral izquierdo. La opción más avanzada es Francisco Ortega, con quien ya existe un acuerdo contractual. La traba es económica: Olympiacos bajó sus pretensiones de 7 a 6 millones de euros, pero River solo se estira hasta 5 millones. La negociación sigue abierta y en el club confían en destrabar la diferencia en los próximos días.
Las salidas que pueden liberar cupos
Para habilitar los últimos refuerzos, la dirigencia que encabeza Stefano Di Carlo necesita aligerar el plantel de los jugadores que Eduardo Coudet apartó. Maximiliano Salas tenía un principio de acuerdo para ser cedido sin cargo a Independiente Rivadavia, pero el delantero puso en duda la operación sobre el cierre del libro de transferencias. “Por cuestiones familiares, Maximiliano Salas podría continuar en un club de Buenos Aires”, sostuvo el periodista Hernán Castillo.
Matías Galarza Fonda está en la mira de Estudiantes de La Plata, que lo pretende a préstamo. El mediocampista paraguayo perdió terreno en el equipo y su salida liberaría un cupo. A su vez, Kevin Castaño recibió un sondeo de Vasco da Gama tras la caída de otra negociación del club brasileño, y River analiza cederlo con una opción de compra para recuperar al menos la mitad de los 12 millones de dólares que invirtió a principios de 2025. Si en los próximos días logran colocar a alguno de los apartados, el cuerpo técnico tendrá vía libre para ir por ese enganche que todavía quiere sumar antes del 2 de septiembre.
