(BUENOS AIRES).- “En Bogotá está todo bien”, aseguró un dirigente de Independiente Santa Fe. River, sin embargo, permanece en alerta y aguarda la decisión de la Conmebol sobre el partido de ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana, programado para este miércoles, tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia.
El sismo se registró a las 7.34 de la mañana del lunes 10 de agosto, con epicentro en San José del Palmar, departamento de Chocó, y una magnitud de 7,4. Los temblores se sintieron en Bogotá, Cali, Manizales y Pereira. La DIMAYOR anunció el aplazamiento de todos los partidos del fútbol profesional colombiano de ese día y los reprogramó a partir del martes.
La dirigencia de River mantiene comunicación con las autoridades de la Conmebol y, por el momento, no recibió una confirmación oficial que indique la suspensión o reprogramación del encuentro. El partido, correspondiente a la ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana, está previsto en el estadio El Campín de Bogotá.
Carlos Galán, alcalde de Bogotá, aseguró que hasta el momento no se registraron daños estructurales graves en la ciudad y puso las capacidades de la capital a disposición de las zonas más perjudicadas por el terremoto. La situación en la capital colombiana no presentaba complicaciones mayores que impidieran el desarrollo del evento deportivo, aunque la Conmebol continuaba evaluando el escenario.
La incertidumbre sobre la realización del partido se mantenía, aun cuando desde Independiente Santa Fe transmitieron tranquilidad. Las autoridades deportivas seguían de cerca la evolución de las réplicas. Según el Servicio Geológico Colombiano, después del movimiento principal se registraron dos réplicas de magnitudes 2,8 y 4,8. La magnitud del terremoto y las réplicas obligaron a las autoridades colombianas a concentrarse en las tareas de asistencia y rescate.
River ya puso en marcha la planificación deportiva mientras aguarda la definición. El técnico Eduardo Coudet prepara un equipo que podría incluir a Thiago Almada, uno de los refuerzos más destacados del mercado, quien llegó al club con la expectativa de convertirse en una pieza importante del nuevo proyecto. Además, el club informó el proceso de compra de entradas para los hinchas visitantes que viajen a Bogotá, una señal de que el encuentro continúa dentro de los planes originales.
La Conmebol deberá seguir evaluando la situación y determinar si existen las condiciones necesarias para que Santa Fe y River disputen el partido sin modificaciones. La revancha está programada para una semana después en Buenos Aires. Por ahora, no hay una suspensión oficial y el encuentro sigue en pie.
