(BUENOS AIRES).- River concretó la incorporación de Thiago Almada tras desembolsar 20 millones de euros, la transferencia más cara de la historia del fútbol argentino. El campeón del mundo firmó un contrato por tres años y medio y percibirá un salario que, aunque muy inferior a los 5,9 millones de euros brutos que cobraba en Atlético de Madrid, se mantendrá entre los más altos del fútbol local.
La dirigencia de River entendió que la llegada de Almada representaba una oportunidad única y decidió hacer una inversión sin precedentes. La cifra récord por su pase y el esfuerzo contractual reflejan la ambición del club de Núñez por volver a pelear en los primeros planos.
Para concretar el regreso, el mediocampista aceptó resignar una parte importante de los 5,9 millones de euros brutos por temporada que ganaba en España. Almada priorizó el proyecto deportivo que le presentó River y el rol protagónico que le ofreció el entrenador Eduardo Coudet.
El nuevo vínculo, que lo ata al club por tres años y medio, lo coloca en el escalón más alto de los salarios del fútbol argentino. De todos modos, su ingreso será considerablemente menor al que percibía en Europa, una muestra del sacrificio económico que hizo para volver.
El volante, de 25 años, puede jugar como enganche, volante ofensivo o extremo. Llega con experiencia en Vélez, Atlanta United, Botafogo, Olympique de Lyon y el propio Atlético de Madrid, además de su recorrido con la Selección Argentina.
Coudet suma una alternativa de jerarquía para el armado de un equipo que apunta a las competencias internacionales. En Núñez consideran que Almada está llamado a liderar la reconstrucción futbolística del plantel.
Durante su etapa en el fútbol europeo, el campeón del mundo mostró un nivel que la dirigencia millonaria espera que traslade al plano local. La apuesta económica no tiene antecedentes: los 20 millones de euros desembolsados por el pase superan cualquier otra operación en el fútbol argentino.
La decisión del jugador de volver al país también pesó desde lo personal. Después de su paso por el Atlanta United, el Botafogo —donde fue figura—, el Olympique de Lyon y el breve ciclo en el Atlético de Madrid, Almada eligió reencontrarse con un calendario que le permita ser protagonista todas las semanas y pelear por títulos internacionales con la camiseta de River.
El contrato hasta mediados de 2029 le da previsibilidad al proyecto. La dirigencia confía en que el rendimiento del mediocampista justifique el esfuerzo financiero y que su jerarquía impulse al equipo en la temporada que ya está en marcha.
