(BUENOS AIRES).- “Thiago Almada se inclinó por los colores rojo y blanco y el jugador estaría dispuesto a dar el visto bueno para ponerse la banda roja.” La definición del volante ofensivo dejó a River muy cerca de concretar un pase récord para el fútbol argentino, que rondaría los 20 millones de euros.
El campeón del mundo de 25 años priorizó la propuesta del club de Núñez por sobre la de Flamengo, que le ofrecía un salario superior y había puesto sobre la mesa más dinero por un porcentaje mayor de la ficha. José Boto, director deportivo del Fla, estuvo este domingo en el Monumental junto a Agustín Jiménez, representante de Almada, y planea pelear hasta último momento.
Resta que se llegue a un acuerdo entre River y el Atlético de Madrid por el 50% del pase. La operación sería la más cara de la historia del fútbol argentino. En Núñez aseguran tener diseñada la ingeniería financiera para afrontarla y ofrecerle al ex Vélez un contrato de entre tres y cuatro temporadas.
Jiménez viajó a España para reunirse con el presidente del Atlético, Enrique Cerezo, y acelerar la definición. El lunes podría destrabarse el regreso del futbolista al fútbol argentino.
El pedido de Coudet
Las cinco derrotas consecutivas de River —la última, el domingo frente a Rosario Central en el Monumental— dejaron en evidencia la falta de gambeta y creatividad en los últimos metros. La salida de Juanfer Quintero profundizó un déficit que Eduardo Coudet quiere cubrir con la dupla que Almada formaría junto a Ángel Correa, detrás de los delanteros. La dirigencia millonaria avanzó en las últimas horas por el volante ofensivo que el propio DT pidió para potenciar un ataque sin ideas.
Si se concreta el pase, Almada se sumaría a Correa y a Nicolás Otamendi en un plantel que, al menos en los papeles, se convertiría en uno de los más poderosos del continente. El desafío inmediato será hacerlos funcionar: River está urgido de resultados y no puede darse el lujo de desperdiciar ese talento.
Almada disfruta sus últimos días de vacaciones en Ibiza. Su entorno aguarda el visto bueno para que viaje a Buenos Aires, se someta a una puesta a punto física y empiece a devolverle la ilusión al Monumental.
