(BUENOS AIRES).- “El Flamengo entiende que si se trata de tensar la cuerda, es mejor hacerlo por Luiz Henrique. El club ya tiene un acuerdo muy avanzado con el entorno del jugador y el asunto ahora es con el Zenit”. La frase, de la periodista brasileña Raisa Simplicio, sepultó las chances del Mengao por Thiago Almada y dejó a River como único destino firme para el campeón del mundo. El club de Río se hartó de esperar una definición y aceleró por el extremo del Zenit, en una operación que deja vía libre al Millonario.
Cahê Mota, del portal ge, confirmó horas después que Luiz Henrique “ya dio el ok” a la oferta del Flamengo y que, si todo se concreta, tendrá el mayor salario del plantel. La cúpula del Rubro-Negro ya tiene sobre la mesa una negociación avanzada con el Zenit: la segunda propuesta asciende a 35 millones de euros, según detalló el canal SportsCenter Brasil, y está en manos del club ruso a la espera de una respuesta definitiva. La señal CazéTV precisó que el arreglo sería de 30 millones fijos más otros 5 atados a bonificaciones.
La apuesta millonaria por Luiz Henrique
El atacante de 25 años, nacido en Petrópolis, surgió de Fluminense y debutó en el Maracaná en agosto de 2020 ante Palmeiras. El Real Betis pagó 13 millones de euros por el 85% de su pase en 2022, y en enero de 2024 el Botafogo lo compró por 106,6 millones de reales, la operación más cara del fútbol brasileño hasta entonces. Esa temporada lo respaldó con 55 partidos, 12 goles y 6 asistencias, además de los títulos del Brasileirao y la Copa Libertadores, antes de que el Zenit se lo llevara a Rusia en 2025 con un contrato por cuatro años.
El giro del Flamengo responde a un hartazgo explícito. José Boto, director deportivo del club, había viajado a la Argentina con un mensaje concreto sobre Almada: “Fui allí a dejar claro que no vamos a entrar en subastas”. El dirigente reconoció que “con estos jugadores de jerarquía se requiere paciencia”, pero advirtió que no iban a estirar los plazos indefinidamente. “No vamos a esperar eternamente. Almada nunca nos dijo que no quería venir al Flamengo, pero le comunicamos que no entramos en subastas”, remarcó.
Del lado de River, la película es distinta. Hace semanas que el club de Núñez tiene un acuerdo contractual con el mediapunta que acaba de jugar el Mundial 2026 con la Selección Argentina, y en los últimos días cerró con Atlético de Madrid la compra del 50% del pase por 20 millones de dólares. La operación se da en medio de un ajuste profundo de la masa salarial: el Millonario prevé ahorrar justamente 20 millones de dólares con la salida de los futbolistas que fueron apartados del plantel, según confió Stefano Di Carlo tras la final del Torneo Apertura.
La depuración del plantel, que rondaba los 40 millones de dólares anuales en salarios, fue una decisión inédita en el mundo River. La lista de borrados incluyó a Paulo Díaz, Germán Pezzella, Kevin Castaño, Giuliano Galoppo y Fabricio Bustos, entre otros, y ya tuvo varias resoluciones: Paulo Díaz partió a Atlanta United, Maximiliano Meza a Independiente, Ian Subiabre a Tigre y Andrés Herrera al Columbus Crew, mientras Pezzella evalúa una oferta de Emiratos Árabes Unidos y Castaño está cerca de Atlético Mineiro.
Con Almada encarrilado, River suma su noveno refuerzo en el mercado después de las llegadas de Nicolás Otamendi, Mauro Arambarri, Giovanni González, Rafael Santos Borré, Lucas Beltrán, Ángel Correa, Tobías Andrada y Francisco Ortega. La dirigencia millonaria confía en que el desenlace del ultimátum brasileño termine de sellar la llegada del ex Vélez en las próximas horas, mientras Flamengo concentra toda su fuerza negociadora en convencer al Zenit por Luiz Henrique.
