(BUENOS AIRES).- Por primera vez uno de los futbolistas apartados del plantel profesional habló públicamente de lo que vivió puertas adentro, y el relato incluyó el detalle que hasta ahora nadie había contado: cómo les llegó la noticia. Maximiliano Salas rompió el silencio en diálogo con Radio La Red y describió una escena breve y fría.
«Longoria nos llamó y nos dijo por teléfono que no debíamos presentarnos con el plantel», reveló el delantero sobre el momento en que el director deportivo les comunicó la decisión, sin reunión, sin explicación cara a cara y sin la presencia de nadie del cuerpo técnico en esa conversación.
Esa ausencia fue justamente la que más le pesó. «Me hubiera gustado que Coudet nos dijera lo que pasó», sostuvo el atacante sobre el entrenador, que según su relato nunca se sentó a explicarle a él ni a sus compañeros por qué quedaban al margen de la consideración deportiva, ni siquiera después de que la decisión ya estuviera tomada y comunicada.
El futbolista también describió cómo transitó ese período. «En los últimos dos meses no me sentí jugador», reconoció sobre las semanas en las que entrenó por separado del grupo, sin partidos, sin competencia y sin ninguna certeza sobre cuándo o dónde iba a poder volver a jugar, en un limbo que se extendió hasta que apareció una salida concreta.
El motivo que él mismo pone en discusión
Para el delantero la explicación no pasa por lo deportivo. «La decisión de River fue extrafutbolística. No comparto la decisión de River, somos seres humanos», planteó, marcando que lo que se resolvió con él y con el resto del grupo no tuvo que ver con rendimiento ni con cuestiones de cancha.
El cierre apuntó directamente a las formas. «No merecíamos terminar así. Hay formas de tratar a un jugador y esta no está bien», remarcó, en una crítica que no discute la facultad del club de prescindir de un futbolista sino el modo en que se ejecutó esa determinación.
Salas ya tiene destino y es Independiente Rivadavia, adonde llega a préstamo para volver a sumar minutos después de dos meses sin competencia oficial. Su salida deja además un dato económico incómodo para la gestión: el club de Núñez lo había incorporado desde Racing pagando una cifra millonaria y termina cediéndolo sin recibir nada a cambio por esa transferencia.
