(BUENOS AIRES).- San Lorenzo cerró cinco incorporaciones sobre el cierre del mercado de pases, después de levantar una inhibición de la FIFA que le impedía sumar caras nuevas. El club de Boedo, que dirige Néstor Gorosito, abonó una deuda cercana a los 80 mil dólares para destrabar las restricciones y puso a disposición del entrenador un lote de refuerzos para el Torneo Clausura.
La deuda incluía 70 mil dólares por un incumplimiento con el delantero colombiano Andrés Peralta y otros 10 mil correspondientes a sanciones administrativas. Con ese frente saneado después del triunfo por 1 a 0 ante Gimnasia de Mendoza, la dirigencia encabezada por Marcelo Culotta aceleró las gestiones para completar las altas antes del cierre del libro de pases.
Las primeras caras nuevas fueron Juan Pablo Álvarez y Gustavo Del Prete, ambos con el pase en su poder. Álvarez, mediocampista ofensivo de 30 años formado en Banfield, donde debutó en 2017 con Julio César Falcioni y disputó 174 partidos, llegó libre desde Gimnasia de Mendoza y firmó por 18 meses. Del Prete, delantero que pasó la última temporada en Atlas de México, apenas sumó 20 minutos oficiales en el semestre, pero en su paso por Estudiantes de La Plata dejó una buena imagen: 45 partidos, 14 goles y 8 asistencias. Su vínculo también es por 18 meses e incluye una cláusula que le permite a San Lorenzo rescindir el contrato sin costo en diciembre de 2026, mientras que el jugador tiene una opción de salida que el club puede bloquear si abona 250 mil dólares.
Para la defensa llegaron el zurdo Emiliano Amor —que cubre la rotura de ligamentos de Gastón Hernández y la salida de Johan Romaña al León de México— y el colombiano Danilo Arboleda. Amor, con ciudadanía siria y campeón de la Copa Intercontinental 2024 con el seleccionado de ese país, firmó contrato hasta fines de 2027 con opciones de compra de 500 mil y 750 mil dólares en enero y julio del año próximo. Arboleda, marcador central derecho de 31 años, llegó después de que San Lorenzo activara la cláusula de rescisión de 350 mil dólares por el 70% del pase en Banfield; en la última temporada disputó 18 partidos y tiene en su currículum la Champions League 2021 con el Sheriff Tiraspol, cuando le ganó 2 a 1 al Real Madrid en el Bernabéu.
El quinto refuerzo confirmado es Martín Río, volante central de 25 años que desembarcó a préstamo sin cargo desde Talleres de Córdoba por 12 meses, prorrogables por otros seis. San Lorenzo tiene una opción de compra de 3 millones de dólares por el 75% del pase, mientras que Talleres se reservó una repesca en diciembre —con una penalidad de 100 mil dólares— y otra en junio de 2027; si ejecuta la primera para vender al jugador, deberá pagarle al Ciclón el 5% de la suma neta de la transferencia.
El balance del semestre anterior y los que se fueron
Mientras el nuevo lote de refuerzos se suma al plantel, el análisis de lo que dejó el mercado anterior es contundente. De los siete jugadores que llegaron en la gestión transitoria de Sergio Costantino, apenas Rodrigo Auzmendi se consolidó como un acierto: disputó 15 partidos, convirtió 6 goles y acumuló 1.042 minutos. Su rendimiento despertó el interés de la dirigencia, que analiza alternativas para comprar su pase, aunque el valor de la opción complica la operación. El futbolista ya manifestó su deseo de quedarse.
El que más minutos sumó fue Mathias De Ritis, con 1.368 en 20 presentaciones y un gol, pero su nivel nunca terminó de convencer y el cuerpo técnico ya pidió un lateral izquierdo para competir en ese puesto. Luciano Vietto, que había llegado como el nombre de mayor jerarquía, dejó destellos de calidad pero volvió a sufrir lesiones musculares: terminó el semestre con 576 minutos, 14 partidos y apenas 5 titularidades. Gregorio Rodríguez arrancó con un gol ante Central Córdoba y otro en la Bombonera frente a Boca, pero se fue apagando y apenas acumuló 549 minutos. Gonzalo Ábrego tuvo participación constante —14 partidos y 629 minutos— sin afirmarse como pieza determinante. Guzmán Corujo quedó asociado a la eliminación en el Monumental, cuando ingresó en los últimos minutos y fue protagonista involuntario del gol decisivo de Juanfer Quintero. Mauricio Cardillo fue el que menos sumó: 250 minutos en ocho partidos y perdió terreno hasta dejar de ser convocado.
Las bajas se resolvieron con el pago de la totalidad de las deudas a los futbolistas que rescindieron: Luciano Vietto, Maximiliano Zelaya, Gregorio Rodríguez y Francisco Perruzzi (el club conservó el 30% de su pase). Además, San Lorenzo realizó la cesión de Facundo Bruera a Barracas Central por 18 meses, sin cargo y sin opción. Por la salida anticipada de Romaña, el Ciclón percibirá un resarcimiento de 800 mil dólares y se quedó con un 10% de plusvalía a futuro. El club anunció también la llegada del pibe Ignacio Zaballa, mediocampista ofensivo categoría 2006 con paso por la Selección Sub 17, que se sumó sin costo desde River por el 70% de su ficha hasta diciembre de 2029.
Las cuentas y lo que viene
San Lorenzo adoptó una nueva política de contrataciones: todos los contratos se fijan en términos brutos, atados al tipo de cambio oficial y con un tope para la cotización del dólar, para darle previsibilidad a una economía que viene castigada. Por lo pronto, el plantel se aboca al clásico del domingo frente a Huracán en el Pedro Bidegain, con la continuidad del arquero titular y mundialista, Orlando Gill, como principal incógnita: si antes del cierre del mercado aparece una oferta del exterior que convenza al club, la dirigencia no descarta abrir la chequera por última vez.
