(BUENOS AIRES).- “No veo redes, no sé lo que me estás preguntando. ¿Ruptura en el plantel? No puedo creer lo que me estás preguntando”, dijo Lionel Scaloni. La incredulidad del técnico de la Selección Argentina respondía a las versiones sobre una fuerte discusión puertas adentro antes de la final del Mundial 2026 contra España, que terminó con una derrota por 1 a 0 en el alargue.
Según relató el periodista Renzo Pantich, el cortocircuito empezó antes del arranque, cuando en la entrada en calor tres jugadores sintieron tirones y le avisaron al cuerpo técnico que estaban tocados. Los apuntados fueron Cuti Romero y Lisandro Martínez, que más tarde terminarían desgarrándose. Con ese panorama, Scaloni reformuló el plan en el vestuario: quería un partido largo, de 120 minutos, defendiendo cerca del área para forzar los penales y evitar una goleada española. “El conflicto fue que el Dibu Martínez, permeable a esa charla, le dice ‘no, no coincido, tenemos que ir’”, contó Pantich. Otro futbolista, cuya identidad no trascendió, también pidió salir a atacar.
La discusión táctica entre Scaloni y el arquero escaló hasta que tomó la palabra Lionel Messi. “Diferentes cuestiones y discusiones, que terminaron en la arenga esa de Messi, de muchachos, ‘olvidémonos de todos’. Hubo discusiones, una discusión propia de un técnico que es permeable a las sugerencias de los jugadores”, señaló Pantich. En paralelo, el periodista Hernán Castillo aportó otro ingrediente emotivo: “La arenga adentro del vestuario fue muy emotiva porque Messi habló de que podía ser su último partido en la Selección Argentina”. Eso explicaría los rostros desencajados con los que varios jugadores aparecieron en el túnel del MetLife Stadium, donde Enzo Fernández se quebró en llanto antes de saltar a la cancha.
Las imágenes del túnel mostraron el momento exacto en que Messi intentó bajar la tensión: “Tranquilidad, gente, tranquilidad. Estemos tranquilos, muchachos. Pensemos en jugar nomás. Olvidémonos de todo. Solo juguemos”. El capitán incluso caminó de espaldas para que las cámaras no le registraran la boca mientras daba indicaciones tácticas. Mientras tanto, Lisandro Martínez arengó a Nicolás Tagliafico (“Lo vas a borrar todo el partido”) y al propio Dibu: “Vamos Dibu, firme en todas. Metételo en la cabeza. Agarrá todas las pelotas”.
En el túnel también se escucharon intercambios tácticos precisos. El Dibu Martínez y Cuti Romero dialogaron sobre cómo neutralizar a Lamine Yamal: “Son dos y uno. Si vos vas para afuera, con Lamine Yamal te van a presionar. Fijate ese pase filtrado adentro, si es para poder girar a algún lado”, explicó el arquero. Lisandro Martínez sumó una advertencia sobre los delanteros españoles: “Hay que tener cuidado cuando enganchan, que siempre tratan de abrir el pie, ¿no?”. Messi, en tanto, le pidió a Romero que transmitiera una orden a los mediocampistas: “Cuando pasen, deciles a Leandro Paredes y Enzo Fernández que no se vayan para adelante”.
Minutos después de la derrota empezaron a circular todo tipo de especulaciones: desde un supuesto operativo del FBI para detener a Claudio Tapia en el vestuario hasta versiones de un apriete al plantel por haber exhibido la bandera de Malvinas tras la semifinal contra Inglaterra. También se dijo que Gianni Infantino necesitaba el respaldo de la Federación Española para su reelección. Sin embargo, no hubo ningún indicio concreto que conectara esos rumores con lo que realmente pasó en la intimidad de la delegación argentina.
Ante la andanada de teorías, el propio Scaloni salió al cruce con dureza. “No veo redes, no sé lo que me estás preguntando. ¿Ruptura en el plantel? No puedo creer lo que me estás preguntando”, insistió. Para el DT, la verdadera razón de la caída fue la merma física: tres jugadores debieron abandonar el campo por lesión y el equipo jugó con uno menos desde los 93 minutos por la expulsión de Enzo Fernández. Ferran Torres terminó de liquidar la historia a los 106 del suplementario con el 1 a 0 que consagró a España, pero el debate sobre lo que pasó antes de salir a la cancha sigue abierto.
