(BUENOS AIRES).- “Necesitamos a Julián”, dijo Diego Simeone antes del partido ante Villarreal. El entrenador aclaró su postura tras la polémica por los insultos de algunos hinchas y confirmó que Julián Álvarez estará convocado. Con ese mensaje, buscó acomodar el clima en Madrid y dejó en claro que el delantero conserva su respaldo mientras siga en el plantel.
Las declaraciones previas de Simeone habían generado cuestionamientos después del partido ante Málaga. Sus palabras fueron interpretadas inicialmente como una defensa de los aficionados que insultaron al delantero, en un momento en que un sector de la hinchada del Atlético había apuntado contra él. La aclaración modificó el sentido de aquel mensaje: el técnico explicó que respeta a la gente, pero no comparte los insultos ni los agravios contra Julián Álvarez. Así, intentó separar su relación con los hinchas de la protección que le brinda al atacante.
La postura actual de Simeone pasa por proteger a Julián desde lo deportivo mientras continúe como jugador del Atlético. El entrenador afirmó que tendrá su respaldo y que será tratado como una pieza fundamental del equipo. Esa definición sostiene la valoración del delantero dentro del plantel, aun cuando su continuidad está atravesada por el deseo de buscar otro destino. Para Simeone, la discusión sobre el futuro no modifica la necesidad de contar con él en la cancha.
El futuro de Julián, sin embargo, sigue abierto fuera de la cancha. El delantero manifestó su deseo de dejar el Atlético de Madrid y Barcelona apareció como su principal destino para reforzar el ataque. La dirigencia del Atlético de Madrid mantuvo una postura inflexible, se negó a negociar su salida y rechazó propuestas millonarias. El club sostiene que el argentino es indispensable para el proyecto deportivo, por lo que su posición no acompañó el interés del conjunto catalán.
El regreso del argentino también quedó ligado a su estado físico. Julián Álvarez volvió a los entrenamientos después del Mundial y todavía necesita recuperar ritmo, una situación que Simeone había señalado como uno de los motivos por los que no fue convocado para el debut de LaLiga ante Málaga. La ausencia en ese encuentro se explicó por una cuestión deportiva y dejó al delantero fuera del primer compromiso oficial de la temporada. Ahora, esa parte del escenario quedó modificada.
La convocatoria para Villarreal marcó el cambio inmediato en la situación. Simeone confirmó que Julián Álvarez estará convocado y el delantero ya se encuentra mejor físicamente, con la posibilidad de volver a competir después de quedar afuera del debut ante Málaga. El partido será su primera aparición en medio de la tensión por su futuro y lo enfrentará a la presión externa que rodea al caso. También permitirá observar cómo responde dentro de la cancha después de las semanas de conflicto.
Barcelona continúa pendiente de la situación y mantiene a Julián como su principal objetivo para reforzar el ataque. El Atlético de Madrid, en cambio, sostiene su negativa a negociar y considera al argentino indispensable para su proyecto. El partido contra Villarreal puede convertirse en una prueba para el delantero, que deberá convivir con el interés de Barcelona y la tensión con parte de la hinchada. Simeone ya fijó su posición: mientras Julián siga en el Atlético, será una pieza central y tendrá su apoyo.
