(BUENOS AIRES).- “Se ha equivocado particularmente en las formas y en la manera de expresarse”, admitió Julián Álvarez ante sus compañeros del Atlético de Madrid, mientras Diego Simeone lo dejó afuera del último amistoso de pretemporada, ante Olympique de Marsella. La decisión del técnico se conoció en medio de la negociación frustrada con el Barcelona y del regreso del delantero a los entrenamientos.
Julián Álvarez habló directamente con el vestuario y admitió que no manejó de la mejor manera la negociación con el club catalán. Días atrás, tras la victoria de Argentina ante Austria en el Mundial 2026, había declarado que “lo mejor para todos es una transferencia y quiero cumplir mi sueño”. El pedido de traspaso ya había generado molestia en el club y su exclusión de algunas publicaciones en las redes sociales oficiales.
El delantero remarcó a sus compañeros que su “compromiso con la camiseta rojiblanca es absoluto, independientemente del tiempo que le quede en el club: un año, tres… o incluso dos días”. También les dijo que “ya tiene claro que no va a ir traspasado al FC Barcelona” y que está cada vez más cerca de dar marcha atrás en su intención de salir.
La decisión de Simeone
Simeone excluyó a Julián Álvarez de la expedición a Marsella, donde el Atlético disputará el último amistoso de pretemporada frente al Olympique. Junto a él tampoco viajaron Álex Baena, Marcos Llorente y Juan Musso, reincorporados esta semana, ni Alexander Sorloth, con una dolencia muscular. La explicación del cuerpo técnico es que la ausencia del delantero responde exclusivamente a criterios deportivos y de preparación.
El propio Julián Álvarez le dejó en claro a Simeone que no tiene ganas de seguir vistiendo la camiseta rojiblanca, y su entorno pidió una reunión inmediata con el consejero delegado Miguel Ángel Gil Marín para intentar desbloquear su salida al Barcelona. El delantero lleva apenas cinco días de entrenamientos, pero su deseo de ir al club catalán sigue firme.
El Barcelona llegó a ofrecer 100 millones de euros por el pase, una propuesta que el Atlético rechazó de inmediato y que completó con el descarte de montos superiores planteados por otros equipos. Miguel Ángel Gil Marín ya había advertido que “no aceptamos la oferta de 100 millones de euros, ni aceptaremos una de 150 ni una de 200”. El entrenador del equipo catalán, Hansi Flick, pidió a la directiva “un esfuerzo más, intentarlo hasta el final” para fichar al delantero argentino.
El Atlético debutará en La Liga el 19 de agosto ante el Málaga en el estadio Metropolitano. El club busca que los futbolistas reincorporados estén en condiciones óptimas para esa fecha. El antecedente de Joao Félix sigue presente: cuando manifestó su intención de salir, la afición lo recibió con una reacción muy adversa y el portugués terminó por irse.
