ESPECTÁCULO

“Voy a cumplir…”: el llanto de Sol Abraham por su hija en Gran Hermano

 

La participante se emocionó en la cena de nominados al dedicarle el triunfo a su hija.

 
Solange Abraham
Solange Abraham

(BUENOS AIRES).- “Voy a cumplir lo que le prometí y voy a quedarme acá hasta que la gente lo decida, ojalá pueda llevarle ese trofeo”, dijo entre lágrimas Sol Abraham durante la cena de nominados de Gran Hermano, el domingo 2 de agosto por la noche. La participante aprovechó el momento para dedicarle un mensaje de cumpleaños a su hija Delfina, que cumplió años ese mismo día.

“Quiero aprovechar este momento para desearle un feliz cumpleaños a Delfi, mi hija. Para mi, es muy difícil estar día a día acá. Han pasado muchos que son padres, pero quizás soy débil en eso y me cuesta mucho”, reconoció la jugadora, con la voz quebrada y los ojos vidriosos.

Sol Abraham continuó el mensaje con una promesa directa a la pequeña y un saludo íntimo: “Te amo mucho y te extraño. Espero que hayas tenido un hermoso día”. Solo su compañero Hanssen la acompañó y la sostuvo en ese momento de emoción a pura fragilidad.

Mientras ella lloraba dentro de la casa, afuera sus seguidores le hicieron una tendencia en redes sociales para homenajear a Delfina en su cumpleaños, un gesto que la jugadora todavía no conocía.

Una historia de ausencias y regresos

No es la primera vez que Sol Abraham se quiebra por la distancia con su hija. La joven ya había sido expulsada tiempo atrás del reality, según explicó la producción, porque lloraba demasiado y exigía ver a Delfina en el confesionario. Ella misma insiste en que la sacaron por extrañarla.

Después de varias semanas afuera, Sol Abraham volvió a ingresar a la casa más fortalecida, aunque la pequeña sigue siendo su punto débil y uno de los flancos por donde más la atacan sus rivales en el juego.

La emoción por el cumpleaños de Delfina volvió a exponer esa fragilidad que la acompañó desde su primera etapa en el programa, pero también dejó en claro la determinación de la jugadora de mantenerse en carrera.

“Quiero decirle que voy a cumplir lo que le prometí”, repitió Sol Abraham, y se aferró a ese compromiso como motor para seguir adelante en la competencia. Su estadía en la casa, insistió, depende de lo que decida la gente, y su meta es llevarle el trofeo a Delfina como recompensa por tanto tiempo separadas.